Domingo, 08.12.2019 - 12:51 h
Las cuentas de la Seguridad Social

Sánchez hace un 'roto' de 900 millones al subir la pensión más del doble que el IPC

La inflación apunta a una tasa media anual del 0,7%, frente al 1,6% que se revalorizaron las pensiones en enero, muy por encima de las previsiones.

pensiones ipc
 

El Gobierno de Pedro Sánchez subió las pensiones un 1,6% en 2019, a sabiendas de que la inflación se quedaría muy por debajo de esa cifra. El compromiso de los socialistas por no solo mantener, sino mejorar el poder adquisitivo de los pensionistas, llevó al Ejecutivo a aprobar una revalorización muy superior a la media anual del IPC con la que trabajaban en sus propios cálculos, que entonces era del 1%. En consecuencia, Sánchez se va a gastar este año 900 millones de euros más de los que eran necesarios para cubrir los bolsillos de los pensionistas frente a la escalada de los precios. Un roto que complica aún más si cabe la maltrecha situación que atraviesan las cuentas de la Seguridad Social.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado que la tasa anual del IPC se quedó en octubre en el 0,1%. Ante el desplome que acumula el índice desde mediados de año, el panel de Funcas, que aglutina a una veintena de analistas, estima que la inflación marcará una tasa media anual del 0,7%. En esta línea, para la CEOE "la notable desaceleración que registra la inflación desde el mes de abril la ha llevado a tasas muy bajas en los últimos meses, de ahí que las previsiones para el conjunto de 2019 apunten a una tasa media anual en el entorno del 0,7%".

Esto implica que los precios van a crecer este año menos de la mitad de lo que lo habrán hecho las pensiones, por lo que los jubilados y el resto de pensionistas habrán ganado poder adquisitivo. Y es que la actualización para 2019 fue del 1,6%, cifra que fue fruto de un pacto anterior del PP con el PNV recogido en los Presupuestos Generales del Estado para 2018, que siguen vigentes este año ante la imposibilidad del Gobierno socialista para aprobar unos nuevos. 

"Con esta subida se pone fin al periodo de merma de poder adquisitivo de las pensiones", sentenció Sánchez cuando anunció la subida. En efecto, el incremento implica que los pensionistas van a ganar nueve décimas de capacidad de compra este año, la diferencia entre el 1,6% de alza de la paga y el 0,7% de inflación media. Un ejemplo: si las prestaciones hubieran subido conforme al IPC real, la pensión media (medida a cierre de 2018: 961 euros mensuales) habría aumentado unos 7 euros al mes, frente a los 15 euros de subida que experimentó desde enero. 

En paralelo, el coste para las arcas públicas ha sido mucho mayor que si el incremento se hubiera alineado con el alza del IPC que finalmente se ha producido. En concreto, y según informó el Gobierno en funciones a la Comisión Europea en el Plan Presupuestario remitido el pasado 15 de octubre, la revalorización de 2019 ha costado 1.619 millones de euros, frente a los 708 millones que hubiera supuesto un aumento en la misma proporción que los precios. La diferencia es de 911 millones de euros que Sánchez se hubiera podido ahorrar, garantizando al mismo tiempo que los pensionistas no perderían capacidad de compra.

la advertencia de la ceoe

Mantener la competitividad-precio

La CEOE recuerda que la inflación media anual del 0,7% se quedará por debajo de la esperada para la Eurozona (1,2%, según el BCE). "Esta mejora de la competitividad-precio, vía moderación de la inflación, debería estar acompañada de la contención de otros costes (fiscales, laborales…) y de medidas de política económica que favorezcan el crecimiento de la productividad de la economía española", advierten.

La Seguridad Social no recuperará ese dinero, pues mientras el Gobierno se ha comprometido a compensar a los pensionistas con una 'paguilla' extraordinaria si se queda corto en la actualización de las pagas porque la inflación suba más de lo previsto, tal y como hizo el año pasado, no es así en el caso contrario. Es decir, si el Ejecutivo falla en sus estimaciones y  sube las pensiones por encima de lo que después se eleva la inflación, no reclama a posteriori a los pensionistas que devuelvan lo cobrado de más. 

De ahí que los 900 millones no hagan más que agrandar el agujero de la Seguridad Social, cuyo déficit estructural ronda los 18.000 millones de euros al año. Pese al buen ritmo de los ingresos por cotizaciones sociales, que crecen a tasas anuales del 8% impulsados por la subida de las bases, el incremento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y la mejora generalizada de los salarios y del empleo, el desfase presupuestario se situará a finales de este año en el 1,3% del PIB, según las estimaciones de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef).

La subida de 2020, en el aire

Aún así, Sánchez ha ratificado su compromiso con los pensionistas para 2020. En el Plan Presupuestario enviado a Bruselas figura una subida de las pensiones del 0,9%, de acuerdo con el IPC previsto, así como la garantía de una 'paguilla' compensatoria si finalmente la inflación escala por encima de esa cifra. Solo la subida inicial tendrá un coste de 1.400 millones de euros, según los cálculos del Gobierno. Pero de momento es solo una declaración de intenciones, dada la actual situación de interinidad del Ejecutivo, a la espera de una investidura. Por lo que a poco más de un mes de acabar el año, la subida de las pensiones está en el aire.

Entre medias se cuelan las negociaciones entre el PSOE y Unidas Podemos para un Gobierno de coalición. En principio, ambas formaciones están de acuerdo en revalorizar las pensiones con el IPC real, tal y como consta en sus programas. Si bien en estos momentos está todo abierto y sin duda este será un tema clave en las conversaciones entre los equipos negociadores, así como el futuro de la reforma laboral o del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), aspectos en los que los planteamientos de PSOE y UP son parecidos, pero no iguales.

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