Jueves, 21.03.2019 - 22:08 h
Reorganización 'virtual' de su estructura

Cabify suma filiales en España en plena guerra del taxi, pero sigue fiel a Delaware

La startup crea dos firmas españolas que harán de holdings para las filiales latinoamericanas tanto de EasyTaxi como de su división de patinetes Movo.

El CEO de Cabify, Juan de Antonio, se protege en el consejo.
Cabify, liderada por Juan de Antonio, reorganiza su estructura. / EFE

Cabify reorganiza su casa. Tras meses de cambios, la startup otorga más importancia a España en su estructura corporativa. Desde aquí controlará también todo el negocio internacional del taxi -a través de su filial Easy Taxi- y de los patinetes -con Movo- . Lo hará con sendas sociedades que ha creado en los últimos meses. La matriz, al menos por ahora, seguirá en Delaware (EEUU), el estado del país norteamericano cuya tributación lo ha convertido en un paraíso fiscal 'de facto'.

La cabecera de la compañía siempre fue Maxi Mobility Inc., en ese enclave estadounidense. La razón que ellos esgrimen siempre se centra en la financiación: los inversores internacionales exigen que la matriz esté ubicada ahí por su estandarización de los contratos y las facilidades en los trámites. Esta estructura ha sido atacada por Podemos, contra la que la empresa presentó una demanda por "dañar su honor".

En la estructura societaria de Cabify, esta matriz estadounidense en Delaware hacía las veces de contenedor de otras sociedades y también de financiador, pues regaba de dinero de las diferentes ampliaciones de capital cerradas -con el gigante Rakuten como su principal accionista- a todas sus participadas para que financiaran la actividad en todos los países donde opera -también España-. Pero todas las sociedades tanto españolas como internacionales (sobre todo de Latinoamérica) dependían de una SL española. Se trataba de CabifyMobility International SL. Hasta estos días.

El negocio del taxi, con Easy Taxi

La española acaba de constituir una sociedad con el nombre genérico Global Turner. Desde principios de año 'cuelga' de la estadounidense y tiene como administrador único a Juan Ignacio García Braschi, responsable financiero del grupo.

¿Su destino? Según confirman a La Información fuentes oficiales de la tecnológica, será el hólding del que dependan todas las filiales (incluida la próxima que creen) de Easy Taxi en el mundo, pues su objeto social es la tenencia de acciones. Easy es la empresa de reservas de taxi que Cabify adquirió a finales de 2017 por un precio que no ha sido revelado. Está presente en numerosos países latinoamericanos y lo estará en España próximamente, cuando Cabify lance el servicio.

Este es el último movimiento. Pero no el único. Cabify creó hace meses una compañía con un nombre llamativo: Fianarantsoa Convertidor de Par. Su fin era también la tenencia de acciones. Los planes acaban de ser desvelados: se renombró a Movo Miau Miau Internacional SL. ¿Su destino? Ser hólding para Movo, su marca de patinetes y bicis eléctricas.

Esta sociedad no cuelga de la estadounidense, ni de la matriz internacional de Cabify. Lo hace de la filial española -Maxi Mobility Spain- con la que la startup opera en este país y con la que controla el 30% de Vector Ronda Teleport, el gestor de flotas de VTC que comparte con el empresario Rosauro Varo.

Para hacerlo aún más complejo, Movo opera en España a través de la sociedad Mobilitas Futurus, una sociedad que no depende de esta nueva empresa Movo Miau Miau Internacional -aunque tiene todo el sentido que lo haga en el futuro- sino de la matriz internacional.

Sin cambios desde Delaware... ¿y los beneficios?

​Estos cambios siguen dejando algo invariable: la matriz última del hólding sigue estando en Delaware (Estados Unidos). Y lo seguirá estando, al menos, de momento. Desde la compañía, ante los ataques de Podemos, anunciaron la decisión de traer esa cabecera a España. Sin embargo, ese 'viaje' aún no se ha producido. Y no ponen fecha para ello.

Pero, ¿qué beneficios fiscales tiene Cabify con la matriz? Sobre el papel, los dividendos recibidos por esa compañía estadounidense estarían exentos pues aterrizan como dividendo procedente de una sociedad con participación mayor al 5%. En el caso de la startup, no consolida ahí y, por tanto, no podría beneficiarse de esa exención fiscal.

Hoy, según explican desde la empresa, la propiedad intelectual la controla la filial española principal -Maxi Mobility Spain- y la facturación se hace directamente desde cada uno de los países, refacturando a esta sociedad los gastos por explotar la plataforma. De esta forma, no se podría beneficiar de las estructuras fiscales de otros gigantes tecnológicos, que trasladan su facturación (y beneficios) a países con tributación más baja.

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