Martes, 11.12.2018 - 22:30 h
Emisión total de 1.500 millones

Dia se coloca un escudo para emitir otros 300 millones en bonos a través de Irlanda

Desembarco en esa bolsa en 2014 con el objetivo de diversificar su pasivo, que amplía en la recta final de 2018 en plena renegociación de su deuda.

Interior de un supermercado Dia & Go
Dia ha elevado a 1.500 millones el límite de la emisión de bonos en Irlanda. / J.G.

Dia vive una montaña rusa en la que está buscando fórmulas para estabilizar su rumbo. El grupo de supermercados está, básicamente, enfocado en dos movimientos. Por un lado, reorganizar su negocio y poner a la venta (o cerrar) las tiendas y alguna de sus cadenas (su división de perfumerías Clarel) que no son rentables. Por otro, reestructurar su deuda para poder alargar los vencimientos que le tocan, sobre todo, en el corto plazo.

Y, en medio de esa estrategia, la compañía dirigida por Antonio Coto ha abierto la posibilidad de elevar de 1.200 a 1.500 millones de euros la emisión de bonos que mantiene en Irlanda, según registró en el mes de octubre en el supervisor de ese mercado.

Dia eligió Irlanda hace cuatro años para realizar la emisión de bonos que actualmente tiene en marcha a través del programa Euro Medium Term Note. Hasta ahora, según datos al cierre del primer semestre del año, Dia había emitido a través de Irlanda bonos por valor de 905,7 millones de euros de los 1.200 que tenía como límite y, desde el 5 de octubre, tiene la posibilidad de acudir al mercado por 600 millones más de los que actualmente mantiene como pasivo y dar así aire a sus finanzas.

De ellos, la cifra donde la compañía de distribución tiene más prisa son los 305,7 millones de euros de la emisión de bonos de 2014 que vence el próximo 2019 y por la que abona un tipo de interés anual del 1,5%. Con las otras dos emisiones vivas no tiene tanta premura. Se trata de 300 millones de euros, en cada una, que vencerán en 2021 y 2023, respectivamente. En ambas, los intereses son más beneficiosos para la compañía de distribución, porque se quedan en el 1% y el 0,875%.

Derivado con el Santander

El bono con vencimiento en el próximo ejercicio no es el único instrumento financiero al que Dia debe hacer frente en los próximos meses. Además, a finales de diciembre concluye el plazo de recompra de 'equity swap' que la compañía de supermercados contrató con el Banco Santander. En este caso, Dia no desvela el tipo de interés pactado con la entidad financiera. Simplemente, que se trataba de seis millones de acciones, con un nominal de 34,2 millones de euros.

El compromiso pactado es la compra de las acciones vinculadas a este derivado a su vencimiento, a un año, sin que exista, asume, "restricciones a la transmisibilidad de esas acciones". Así, el 1% del capital que conllevan podría cambiar de manos a finales de año, coincidiendo con las especulaciones de una inminente oferta de compra (opa) por parte de Mikhail Fridman, que ya controla algo más del 29% del capital y está en el límite legal de lanzar una oferta de adquisición, en caso de que llegue al 30%. Algo que podría pasar si adquiriese ese 1% vinculado al 'equity swap' contratado con Santander.

Rebajar su deuda

En los últimos meses, además de incrementar las dudas sobre su balance, tras revisar sus cuentas del último año y suspender de empleo a su responsable financiero, Dia ha incrementado de forma considerable su deuda financiera neta. De los 891,3 que debía al cierre de 2017, a los 1.422,1 millones que asumía al 30 de septiembre. De esta forma, ha alcanzado una ratio de 3,1 veces Ebitda (resultado de explotación).

Si llega a 3,5 veces empezarán a saltar los 'covenants' (garantías) que Dia pactó con la banca. Un caso que, según Coto, Dia persigue evitar y para lo que está trabajando en la reestructuración de su deuda. En este movimiento, no sólo se puede apoyar en el nuevo límite a su emisión de bonos en Irlanda, también en una previsible ampliación de capital, con la que el magnate ruso Fridman podría reforzarse en el accionariado.

Antonio Coto pidió a finales de octubre calma a los inversores, porque las medidas financieras y de negocio, que se irán haciendo efectivas a lo largo de 2019, no darán su fruto en el balance hasta 2020. A cambio, el consejero delegado de Dia se comprometió a no hacer saltar los 'covenants' que selló con sus acreedores.

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