Debería haber empezado en diciembre

El fuego cruzado en Ahora Madrid da el golpe de gracia a la Operación Chamartín

Fuentes cercanas al proyecto aseguran que si no se inician los trámites en el primer trimestre, será imposible que se realice esta legislatura. 

Fotografía proyecto Chamartín
Fotografía proyecto Chamartín / L.I.

El proyecto Madrid Nuevo Norte, antes conocido como Operación Chamartín, podría tener de nuevo los días contados. Tras años de idas y venidas, parecía que a principios de año vería por fin la luz, tal y como se comprometió el Ayuntamiento en julio. Sin embargo, lo cierto es que aún no se ha tramitado y, según fuentes cercanas a la operación, si no se inician los trámites antes de la primera quincena de marzo será prácticamente imposible que se puedan cumplir los plazos para que llegue aprobarse y quedaría a merced del gobierno que resulte de las elecciones municipales de mayo de 2019.

Las miradas se ciernen ahora sobre el Ejecutivo de Carmena, al que muchos culpan en privado de dilatar indebidamente el proceso y más desde admitiesen la posibilidad de que no estuviera aprobado el primer trimestre del año.

Así, según lo pactado en verano, el Consistorio debería haber dado el pistoletazo de salida en diciembre al proyecto con la firma de la aprobación sectorial, paso previo a la modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Posteriormente, se deberían volver a solicitarse los 48 informes sectoriales, responsables de que el anterior plan se retrasara indebidamente y acabara en los tribunales; pasar el periodo público de alegaciones y obtener el visto bueno de los partidos en el Pleno municipal. Por último, se necesitaría también la luz verde de la Comunidad de Madrid, tras lo cual, el proyecto quedaría aprobado y se podría empezar a trabajar.

Debido a la complejidad de estos pasos, solo será posible completarlos si el Ayuntamiento comenzara los trámites durante el primer trimestre del año. El problema, según fuentes consultadas y tal y como ha dejado caer el propio Consistorio, es que, a estas alturas, es complicado que esto suceda. Estas mismas fuentes culpan a la brecha que existe dentro del grupo de Ahora Madrid, ya que siete concejales —IU y Anticapitalistas— se oponen al proyecto, aunque, reconocen que, si el equipo de Carmena actuara con diligencia estos votos no serían imprescindibles para aprobarlo, por lo que este retraso "bien podría venir por un cálculo electoral".

Por su parte, fuentes cercanas a la operación han mostrado en privado su preocupación por el retraso, del que dicen que desde Fomento se ha hecho lo imposible por evitar, y opinan que el plan "está perdido esta legislatura", lo que "pone en juego 214.000 empleos y el 0,6% del PIB nacional". No obstante, desde el propio Ministerio se han remitido a las palabras de De la Serna quien ha asegurado que confía en que el proyecto “vea la luz pronto". "Creo que estamos muy cerca ya de poder llevar a cabo esta aprobación inicial que servirá para desatascar la operación Chamartín”, pero “hay que dar un poco más de tiempo a las partes que están cerrando unos últimos flecos”, ha mantenido.

Tampoco desde la Comunidad ven con tranquilidad estos retrasos y fuentes del Gobierno regional critican que desde el Ayuntamiento "parece que quiera dinamitarse cualquier intento de expansión y mejora de la ciudad, como ya ha ocurrido en otros proyectos como los desarrollos del sureste, donde el Ejecutivo de Carmena ha perjudicado gravemente a miles de jóvenes y familias de clase media". Es más, el propio consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno regional, Ángel Garrido, recordó que había un acuerdo muy desarrollado que “Ahora Madrid y Podemos echó abajo”. “Carmena rompió el consenso y tiene paralizado un proyecto tan importante para los madrileños: inversión, creación de empleo, nuevas empresas…”, resaltó.

El Ayuntamiento no ve un problema en los retrasos

Fuentes del Ayuntamiento, por el contrario, rechazan el alarmismo y aseguran que desde el Consistorio se está trabajando para sacar adelante el proyecto. "Es un proyecto muy complejo que no se puede hacer deprisa y corriendo porque se corre el riesgo de cometer errores que sí que paralizarían todo. Estamos trabajando con la mayor diligencia posible y con la mayor rigurosidad", mantienen. En esta línea, el concejal de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, sostuvo que esta operación se trata de un proyecto "muy complejo" y añadió que si el Consistorio necesita "más tiempo", se lo tomará. "No existe ninguna preocupación y todo marcha según lo previsto", reiteró, a lo que añadió que pese a que el plazo dado es “el primer trimestre del año”, no es un ‘deadline’ que superado haga el proyecto inviable.

Tras arduas negociaciones, se logró aprobar un proyecto basado en una reducción del 20% de la edificabilidad prevista en el plan avalado por la exalcaldesa Ana Botella, tanto para uso residencial como de oficinas; un papel absolutamente protagonista para la estación de Chamartín que será el eje absoluto del proyecto; una prolongación del paseo de la Castellana con claro predominio de los espacios peatonales, y la construcción de una city financiera con la intención de atraer a empresas a la capital, así como de 11.000 viviendas. Fuentes cercanas a la operación lamentan que el proyecto este al borde del abismo por la lentitud de unos políticos que, dicen, no parecen estar comprometidos con sacarlo adelante. "Tendremos que ver qué pasa, si termina imperando el bien común y se agilizan los plazos para que se apruebe a contrarreloj o si, finalmente, la 'bronca' política empaña el crecimiento social y económico de Madrid", concluyen.

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