Movimientos en el sector energético

Red Eléctrica aborda planes hasta 2025 pendiente de las decisiones de Ribera

REE, participada por la SEPI en un 20%, está pendiente de la planificación de infraestructuras que debe aprobar el Gobierno.

Beatriz Corredor, presidenta Red Eléctrica La presidenta de Red Eléctrica de España, Beatriz Corredor, en la junta general de 2020 (Foto de ARCHIVO) 14/5/2020
La presidenta de Red Eléctrica de España, Beatriz Corredor, en la junta general de 2020.
Red Eléctrica

Empieza el curso. Red Eléctrica de España (REE) reúne esta semana su consejo de administración para analizar la marcha de la compañía en un año atípico. En el orden del día figuran los puntos habituales sobre evolución de demanda o situación económico financiera, pero fuentes de la empresa señalan que se abordarán otros temas sensibles como la necesidad de elaborar un nuevo plan estratégico 2021-2025 como trampolín hasta el horizonte 2030 que sustituya al actual 2018-2022. REE, participada por la SEPI en un 20%, está pendiente de la planificación de infraestructuras que debe aprobar el Gobierno y de las inversiones que conlleva para concretar su estrategia a medio plazo.

La planificación de infraestructuras para el periodo 2021-2026 es la llave maestra de la estrategia de REE para los próximos años. Conocer cuánto dinero se quiere invertir desde el Estado en nuevas infraestructuras y a qué ritmo es clave para decidir si se mantienen los objetivos marcados en el plan estratégico en vigor (2018-2022) - incluido el dividendo- o se fijan nuevos hitos para avanzar hacia el horizonte 2030 en una economía descarbonizada y digitalizada.

REE y su nueva presidenta, la exministra Beatriz Corredor, se maneja con cautela. La compañía no hace comentarios sobre la elaboración de un nuevo plan estratégico. Corredor busca la sintonía con el Gobierno. La exministra  sustituyó hace seis meses en el cargo al también exministro Jordi Sevilla, que dimitió por desavenencias con la vicepresidenta cuarta y ministra de Transición Ecológica Teresa Ribera.

Con pies de plomo

La nueva presidenta tiene buenas razones para ir con pies  de plomo. En REE, además de la SEPI, participan grandes fondos (Crédit Agricole, Black Rock, Capital Group, Lazard...) poco partidarios de sorpresas. REE cotiza en el Ibex, tiene dos terceras partes de su capital en manos de inversores institucionales extranjeros y está obligada a ofrecer rentabilidad.

 La compañía ha mantenido el dividendo previsto en los planes de Sevilla pese a los cambios y a la crisis del coronavirus. El dividendo con cargo al ejercicio 2019 ha supuesto un 7% más que el que se entregó con cargo a 2018. El ritmo de crecimiento del 7% es el que ha mantenido REE en los últimos cinco años. Para el dividendo con cargo a 2020, 2021 y 2022, el plan de Sevilla pasaba por mantener un dividendo de al menos un euro por acción. En principio, se mantiene.

En este contexto, tanto la previsión de ingresos regulados -recortados el pasado año-como los límites de inversión en redes autorizados por el Estado son fundamentales. En junio, para hacer frente a la crisis, el Gobierno autorizó por decreto una subida del porcentaje de inversión anual en la red de transporte en relación al producto interior bruto (PIB) del o,065% al 0,075%, aunque las eléctricas proponen adelantar las inversiones previstas hasta el año 2030.

Control de inversiones

Los nuevos planes de REE también tendrán en cuenta la iniciativa del Gobierno para controlar las inversiones de las empresas reguladas, cuyos ingresos, sus beneficios y sus dividendos, dependen de los fondos que llegan desde el Estado. El proyecto de ley de Cambio Climático enviado a las Cortes prevé la vigilancia de todos los movimientos corporativos de los gestores de redes REE y Enagás, tanto en el exterior como fuera de su sector. La intención es blindar las murallas chinas en el seno de las sociedades y vigilar de forma estrecha que el dinero que reciben de la caja común por prestar sus servicios no financian aventuras empresariales arriesgadas en pos de un mayor beneficio.

El  grupo que preside Corredor tiene que concretar asimismo sus planes para la compañía de telecomunicaciones Hispasat, adquirida en la época de Sevilla por 933 millones. La empresa prepara el lanzamiento de un nuevo satélite en 2022 y los analistas daban por descontado a principios de año una posible aceleración de inversiones y un aumento en la contribución de ingresos al grupo. Con los recortes en la retribución de las redes impulsada desde la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC)  y un mayor control del Gobierno sobre el grupo REE, la filial de satélites está llamada a jugar un papel clave en el futuro de Red Eléctrica.

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