Miércoles, 27.05.2020 - 11:38 h
Sin peregrinos por el Covid-19

Riad amenaza con sancionar al consorcio español del AVE por "violar el contrato"

Los saudíes acusan al consorcio del AVE a La Meca de "flagrante ausencia de gestión" y de "retrasos inaceptables" en los talleres de Renfe de Medina

La carta habla de "muy mala situación para el rendimiento" del consorcio
Riad amenaza con sancionar al consorcio del AVE por violar el contrato. / Nerea de Bilbao

Arabia Saudí, la mayor teocracia islámica, registra ya más de 100 casos de coronavirus al tiempo que prohíbe todo peregrinaje a las ciudades santas de Medina y La Meca. Y mientras afronta la crisis sanitaria, tiene tiempo para amenazar con sanciones al consorcio español de Al Shula, que trabaja en conectar por alta velocidad los 450 kilómetros que separan las ciudades sagradas arriba mencionadas. Así lo establece la correspondencia interna fechada en febrero a la que ha tenido acceso La Información, en la que los saudíes se refieren en términos muy duros a supuestas negligencias en los talleres de Medina y a la "flagrante ausencia de gestión cualificada" vinculada a errores en los equipamientos y maquinaria de las instalaciones. 

A finales de enero, un representante de la Deutsche Bahn (la 'Renfe alemana'), que supervisa los trabajos del consorcio de 12 empresas españolas encabezadas por Renfe y Adif, enumeró hasta 11 puntos críticos relacionados con los talleres de la ciudad sagrada. "Todas estas negligencias suponen una flagrante ausencia de gestión adecuada", apuntó el supervisor en nombre de Riad. La DB urgió a Al Shula a remitir un plan de choque y a "emprender las necesarias acciones" para corregir en un plazo de siete días los fallos acumulados en los talleres que opera Renfe. De no hacerlo, esto "situaría al consorcio de Al Shula en una violación del contrato, por lo que el Gobierno [de Arabia Saudí] se reserva su derecho" a ejecutar las cláusulas contenidas en el mismo, el más caro hasta la fecha firmado por empresas españolas en el extranjero (unos 7.500 millones de euros incluyendo sobrecostes reconocidos). 

El plazo de siete días fue ignorado por el consorcio español según los documentos obtenidos por este medio, por lo que la correspondencia crítica continuó a lo largo de febrero. "Hemos requerido varias veces a Al Shula actualizar los documentos sobre los equipamientos del taller", lamenta el supervisor, que defiende que los plazos y objetivos marcados a Al Shula son "razonables". "¡Y todavía no hemos recibido ninguna actualización!", prosigue indignado en una misiva del 19 de febrero. 

"¡No hemos recibido nada!"

El supervisor de DB se dirige desafiante al consorcio. "Tenga en cuenta que tal retraso no es aceptable y que el cliente se reserva sus derechos a aplicar todas las posibles sanciones contra el consorcio Al Shula de acuerdo con esta línea", proclama el último comunicado.

Los talleres de Medina son un verdadero quebradero de cabeza para el consorcio, pero especialmente para Renfe: sobredimensionados, tenían que estar terminados para finales de 2016 y aún no han concluido las obras; por el camino se ha producido un arbitraje, el cese de las empresas constructoras y sanciones. Y la Intervención General de la Administración del Estado, dependiente de Hacienda, que imputa a Renfe pérdidas de 150 millones de euros por el sobrecoste de esas instalaciones

La lista de errores desde el punto de vista del cliente saudí es larga. "Al Shula ha fallado a la hora de remitir un plan de choque aceptable", dice la DB. Según el supervisor, el consorcio tampoco ha provisto "las especificaciones técnicas detalladas para el equipamiento de 41 elementos" ni ha completado "la instalación de otros 84 elementos"; Al Shula asimismo "ha sido incapaz de resolver" los "severos problemas de pintura" que tiene otro equipo recepcionado desde noviembre de 2018... 

Lista interminable de errores

Un equipamiento ferroviario dañado que no pudo ser instalado en el taller de Medina "no ha sido retirado" por el consorcio, argumenta el supervisor. Tampoco se habría elaborado una lista de repuestos para el depósito del taller; ni el diseño para el banco de pruebas del material rodante; la lavadora automática de trenes del taller de Medina se habría instalado "sin los componentes requeridos en las especificaciones técnicas"; algo parecido ocurre con el equipo de limpieza del taller, fabricado "sin los componentes requeridos". 

Y más: "La mesa de tranferencia ha sido fabricada sin una gestión adecuada de la interconexión"y su instalación aún "está pendiente". Se reprocha que "los socios locales y subcontratas del consorcio de Al Shula han sido incapaces de emprender tareas de mantenimiento correctivo y ahora se precisa de una actualización técnica de los trabajos" a realizar, se lee a continuación. Para terminar, se resaltan varios "aspectos críticos sobre la seguridad de las instalaciones". 

Es evidente que estos fallos que la supervisión atribuye al consorcio en los talleres de Medina (formado por las públicas Renfe, Adif e Ineco y las privadas Talgo, OHL, Copasa, Cobra, Dimetronic, Indra, Inabensa, Imathia y Consultrans) son atribuibles a Renfe, según las fuentes consultadas. En Al Shula se limitan a asegurar que "como cualquier otra situación habitual en una obra de esta envergadura y como ha venido sucediendo hasta ahora, se resolverá". En estos momentos hay un cruce de intereses, porque Al Shula reclama a Arabia Saudí 75 millones por impagos en las obras del también conocido como 'AVE del Desierto'.

En teoría, el AVE a La Meca iba a ser inaugurado en 2016, pero los plazos eran inasumibles, se han producido errores en la fase uno (a cargo de un consorcio chino-saudí) que han retrasado el proyecto y la previsión de pasajeros anuales en el tren de alta velocidad fijada en 2011 era completamente errónea: 60 millones, de los que no viajará ni una sexta parte.

En fase de preoperación

El proyecto del AVE a La Meca (o Al Haramain) se encuentra en fase de preoperación desde octubre de 2018, esto es, que aún queda tiempo para completar toda la distancia a velocidades de 300 kilómetros por hora. Debido a la crisis del coronavirus el peregrinaje se ha suspendido, pero esto apenas afecta al consorcio porque ingresa una cantidad fija, además de otra cantidad muy pequeña según el número de billetes vendidos en la actual fase. La monarquía de los Saud, una de las peores dictaduras del mundo, se halla en medio de una guerra interna tras las detenciones a familiares ordenadas por el primer ministro y aspirante al trono, Mohamed Bil Salmán. El país está inmerso en un conflicto bélico con Yemen desde 2015. 

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