Viernes, 18.10.2019 - 06:39 h
El orden de los factores sí altera el producto

¿Qué va antes la crema o el serúm? Así debes aplicar los productos de belleza

Las cosmética tiene sus propios protocolos con el objetivo de que la piel luzca perfecta aprovechando todas sus cualidades.

Crema
El orden de aplicación de los productos incide en su efectividad / EFE

Los productos de belleza y cosmética cada vez tienen más peso en nuestra cesta de la compra. Ya seamos hombres o mujeres, con el paso del tiempo y la evolución social -con la irrupción de las redes sociales y la sobrexposición que suponen- la preocupación por nuestro aspecto físico ha crecido, haciendo que el sector de la cosmética aumente sus ventas cada año. De hecho, según el último informe de la consultora EY, el pasado las firmas de esta industria facturaron un 6% más, rondando ya los 50.000 millones en ventas en todo el mundo.

Además, cada día salen nuevos productos al mercado gracias al desarrollo tecnológico, prometiendo soluciones más efectivas y duraderas. Un cóctel que hace enloquecer a un público ávido de novedades y al que no le tiembla la billetera en desembolsar importantes sumas en cremas de todo tipo. Si bien la belleza tiene sus propias reglas y protocolos, los cuales conviene seguir a rajatabla para que realmente los productos funcionen.

En los últimos años, ante la irrupción de los sérums, productos que llevan el doble de concentración de activos que las cremas normales -haciendo que los resultados se multipliquen y se noten en menos tiempo-, los rituales de belleza se han complicado, pues hay que combinar diferentes tratamientos. Y en este caso, el orden es básico para que funcionen. En este sentido, una de las preguntas más repetidas en foros de Internet, tutoriales e incluso en Google es si se aplica antes la crema o el sérum.

Y la respuesta es que lo primero siempre debe ser el sérum. ¿Por qué? Porque estos productos tienen menos peso que las cremas, son más líquidos y se absorben en menos tiempo, por ello conviene aplicarlos siempre antes, pues dejan que la crema penetre después por los poros al no taponarlos. Si se da antes la crema, que es más densa, se corre el riesgo de que el poro quede tapado y el sérum que se aplica más tarde no penetre bien en la piel. Por lo tanto, el sérum siempre debe ir antes para que realmente podamos aprovechar todos sus beneficios.

Pero antes de estos, hay otra serie de productos que dejarán preparada la piel para que pueda aprovechar todas sus bondades. Se trata de los de limpieza, que varían en función de las preferencias y necesidades de cada tipo de piel. Por ejemplo, algunas personas prefieren lavarse con jabones especiales o geles, mientras que otras eligen el agua micelar. Sea cual sea, hay que hacer la limpieza concienzudamente y aplicar después un tónico para terminar de quitar las impurezas y restaurar el ph de la piel.

Será una vez que tengamos la piel bien limpia cuando apliquemos el sérum, el cual debemos dejar un buen rato absorberse antes de que dar la crema. Igualmente, entre ambos productos debería aplicarse el contorno de ojos, aunque este producto no se usa todavía tanto como los anteriores. Pero, en caso de usarse, se debe hacer entre ambos. Por último, como hemos señalado, iría la crema, que debe variar en función del momento del día que sea. Si es por la mañana, hay que elegir una hidratante, mientras que por la noche es mejor una nutritiva, ya que la piel trabaja mucho mientras dormimos y podrá aprovechar todos sus beneficios para regenerarse.

Así, siguiendo este orden se conseguirá que la cosmética se note en nuestra piel. Si no se hace así, aunque no ocurrirá nada malo ni tendremos problemas cutáneos, estaremos tirando el dinero, pues los productos, por muy caros que sean, no tendrán eficacia alguna.

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