Sábado, 21.09.2019 - 11:41 h
La banda celebra su tour de despedida

Kiss, la banda más capitalista del mundo: “Seguimos solo para hacer más dinero”

Kiss es la transformación más perfecta de una banda de rock en una marca comercial, algo de lo que siempre ha presumido Gene Simmons.

Kiss en directo en 2013. / KissBoy25
Kiss en directo en 2013. / KissBoy25

Kiss no es la mejor banda de rock de la historia. Ni siquiera la que ha tenido mayor éxito. Cierto es que en sus 46 años de carrera han llegado a vender 75 millones de discos en todo el mundo, pero no han tenido un solo número uno. Pero quizás, como dicen siempre en el inicio de sus conciertos, si son la banda más caliente y, sin lugar a dudas, la que mejor ha sabido explotar su imagen de marca.

Solo sus fans conocen las canciones que acompañan en sus conciertos a hits como 'Rock N Roll All Night' o 'I Was I Was Made for Lovin' You', pero casi todo el mundo, aunque no haya escuchado jamás un solo disco de la banda, reconoce su maquillaje, su logo y su vestimenta.

Se ha intentado en multitud de ocasiones, pero Kiss es la transformación más perfecta de una banda de rock en una marca comercial. Y es algo que siempre ha perseguido el cerebro del 'marketing' detrás del mítico grupo de Detroit, que no es otro que su bajista y fundador Gene Simmons.

Simmons, que posee una fortuna valorada en 300 millones de euros, no solo es un gran bajista (y compositor de algunas de las más grandes canciones de Kiss, labor que ha compartido siempre con su compañero Paul Stanley), es sobre todo un grandísimo empresario.

Además de explotar durante cuarenta años la marca de Kiss, Simmons dirige una cadena de restaurantes, una compañía de administración de servicios financieros, una productora de 'reality shows', una empresa de marihuana, otra de refrescos y hasta un equipo de fútbol. Es además un orador muy conocido en el circuito de conferencias de negocios.

Y nunca ha ocultado la principal razón que le motiva a seguir con 70 años en la carretera, maquillándose durante 45 minutos, poniéndose unos enormes tacones y un arnés con el que vuela sobre el escenario: ganar mucho dinero.

End of the Road World Tour

El pasado septiembre la banda anunció la que, aseguran, será su gira de despedida. Bautizado como End of the Road World Tour, la gira tiene ya 71 fechas confirmadas en Norteamérica y 26 en Europa (ninguna de ellas en España).

Como siempre que la banda sale de paseo las primas crónicas hablan de un 'show' único, el verdadero circo del rock, que llevan perfeccionando casi medio siglo: la banda gasta más pirotécnia en una sola canción que cualquier otra banda de estadio en todo un concierto, sus componentes no paran de volar, escupir sangre y lanzar cohetes desde sus instrumentos. Pocos espectáculos son mínimamente comparables al que ofrece Kiss.

“Kiss es confiable como un Big Mac”, explica Stuart Dedeyn para Vancouver Sun, en la crónica de uno de los primeros conciertos de la gira, celebrado en la ciudad canadiense “La banda aún respira fuego, colocando al batería en una plataforma que se eleva mientras hace su solo, y mantiene todos los demás elementos básicos de su actuación en vivo establecida en 1974. En lugar de parecer ridículamente anticuada, es como una comida musical de confort”.

Otro músico quizás se sentiría ofendido si compararan a su banda con un Big Mac, pero Simmons a buen seguro está orgulloso, pues siempre ha defendido que Kiss no es una banda, es una marca.

“Me gusta ser parte de una banda de 'rock and roll', pero me encanta ser parte de una marca de 'rock and roll”, explicaba en una reciente entrevista en vídeo para Inc., una idea que ha repetido en una entrevista con 'The Wall Street Journal' en la que le preguntan, precisamente, por qué sigue girando con 70 años. “Para ganar más dinero”, contesta sin tapujos. “Estamos ganándolo a espuertas, y estoy feliz de decir eso”.

Uno de los productos de recuerdo de la gira de Kiss.
Uno de los productos de recuerdo de la gira de Kiss.

5.000 dólares para conocer a tus ídolos

Kiss sacó su último disco de estudio, 'Monster', en 2012, y este será a buen seguro el último LP de la banda. Y no tanto porque Simmons y Stanley pasen de componer nuevas canciones, sencillamente, porque este esfuerzo no compensa monetariamente.

“El modelo está roto”, explica Simmons en The Wall Street Journal. Los chavales están entrenados para descargar y compartir archivos de forma gratuita. Kiss no es una organización benéfica y no estoy interesado en regalar nada gratis a menos que decida que es gratis”.

La banda sabe muy bien dónde está hoy el dinero: en los 'shows' en directo y el 'merchandasing'.

El puesto de 'memorabilia' de los conciertos de Kiss no puede siquiera llamarse puesto, pues es una tienda en toda regla, en la que no solo se venden discos y camiseta de todo tipo, sino también tazas, gorras, bolsas, bandanas, monopatines, mesas de ping pong y hasta una chaqueta de cuero de 700 euros.

Las entradas para los 'shows' de Kiss en Europa valen en torno a 90 euros (un precio más o menos estándar para lo caro que son últimamente este tipo de conciertos), pero la banda es conocida además por sus carísimos paquetes VIP que vende para todos sus shows a través de su página web, unos pases que, encima, no incluyen la entrada al concierto.

El paquete ‘meet & greet’ de 1000 dólares ofrece un encuentro con la banda, una foto con ellos, un poster firmado y 100 dólares para gastar en la tienda. El paquete ‘Captain´s Lounge’, con un precio de 1500 dólares añade a lo anterior la posibilidad de entrar a una zona VIP con barra libre y comida. Y, por último, el pase de 5000 dólares, (que sí incluye entrada al concierto) permite, además, estar en el backstage con el grupo, fotografiarse con sus guitarras, ponerse sus botas, hablar con los pipas y ver el concierto desde el foso.

La banda vendería casi cualquier cosa por pasta. Y es su filosofía. “Estás vivo, se supone que debes bombear tu corazón y seguir ganando más dinero”, concluye Simmons en 'The Wall Street Journal'.

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