Alternativa al dividendo

Cambio de marcha del Ibex: las empresas disparan un 39% la recompra de acciones

Las empresas españolas, principalmente en el Ibex 35, han destinado 16.729 millones de euros a recomprar y amortizar sus acciones desde 2013.

Evolución de los dividendos en la bolsa española.
 

Es la cara oculta de la bolsa española y del Ibex 35, su índice de referencia. Pese a que sus rendimientos cojean a primera vista en comparación con otras referencias bursátiles, la rentabilidad bruta de la inversión en acciones de empresas cotizadas españolas mejora de forma notable si se incorpora el pago del dividendo. Según un estudio elaborado por Domingo J García Coto y Javier Garrido Domingo, responsables del servicio de estudios de BME, la rentabilidad por dividendo de la bolsa española volvió a superar en 2018 la barrera del 4%, algo que ha sucedido de forma constante durante los últimos 372 meses (31 años).

España se coloca como líder histórico en rentabilidad por dividendo por delante de Reino Unido (3,7%), Italia (3,2%), Francia (3,1%), Alemania (2,8%) o EEUU (2,2%), según atestigua el informe a partir de datos de la gestora de índices MSCI. “En comparación con el considerado tipo de interés sin riesgo, el correspondiente a la deuda pública a 10 años, una rentabilidad por dividendo como la actual (4,6%) es más de tres veces el rendimiento que ofrece el tipo a 10 años español (1,42%)”, explican en su artículo García Coto y Garrido Domingo.

Las empresas cotizadas españolas repartieron 28.794 millones de euros en dividendos brutos en 2018, un 6,6% más que el año anterior. La cifra se eleva por encima de los 420.000 millones de euros desde 2000, el equivalente al 35% del PIB de 2018 o al tamaño de la economía española de 1994. Esta generosidad tiene su parte negativa: las cotizaciones de las empresas tienen más dificultades para subir si se reparte dividendo que si ese dinero se quedase en caja o lo destinasen a comprar acciones propias.

El dividendo, procedente del beneficio atribuible de una empresa, supone una salida de caja en dirección al bolsillo del accionista y, por tanto, se descuenta de la cotización en esa misma cuantía cada vez que se efectúa. Por este motivo, el histórico de cotizaciones de una compañía debe ajustarse en toda la serie de precios. Dicho de otro modo, si el gráfico es correcto y ajustado a dividendo, Telefónica o Endesa no reflejarán cotizaciones de 20 o 40 euros, respectivamente, pese a que cotizaron en esos niveles en algún momento durante los últimos años.

el dato

Más recompras, subidas en bolsa

En 2018 se registró en un récord histórico de 3.520 millones de euros destinados a recomprar y amortizar acciones, un 39% más que en 2017.

Cambio de tendencia: recomprar acciones

El tradicional dividendo tiene su alter ego en la recompra y amortización de acciones, una fórmula menos utilizada por las empresas españolas pero con gran recorrido en Wall Street. De hecho, la recompra de acciones es el motor de las bolsas estadounidenses desde que Donald Trump llegó a la Casa Blanca y facilitó la repatriación de dividendos desde el extranjero. En 2018, las empresas cotizadas en Wall Street se gastaron más de 1 billón de euros en comprar y destruir sus propias acciones, más dinero del que invirtieron en sus propios negocios.

Según el estudio de BME, la recompra de acciones supera al importe de los dividendos en Wall Street desde 2010.  En España sigue reinando el dividendo, pero los autores del estudio detectan un cambio de tendencia “relevante”. De hecho, en 2018 se registró en un récord histórico de 3.520 millones de euros destinados a recomprar y amortizar acciones, un 39% más que en 2017. En seis años, las principales empresas españolas han gastado 16.729 millones de euros, “con especial protagonismo de compañías de referencia como Iberdrola, Telefónica, Ferrovial o ACS”. En el arranque de 2019, las principales empresas del Ibex ya han presentado o realizado planes de recompra por valor de 1.888 millones de euros.

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