Índices cerca de máximos históricos

Vídeo | Qué se juega Wall Street en el juicio ('impeachment') contra Trump

En las sesiones previas al juicio político a Bill Clinton, que arrancó a comienzos de octubre de 1998, el S&P 500 se hundió un 10%

Donald Trump
¿Cómo digerirá Wall Street el impeachment a Trump?

Los inversores en Wall Street miran de reojo a Washington, donde ha arrancado el juicio político al presidente Donald Trump por un posible abuso de poder. El 'impeachment' se ha convertido en un elemento adicional de incertidumbre para unos mercados que han estado presionados a la baja por la guerra comercial abierta entre la primera economía del mundo y China y por el frenazo económico a nivel global.

La posibilidad de que el procedimiento prospere es escasa, si tenemos en cuenta la mayoría con la que los republicanos cuentan en el Senado (53 de 100 escaños y sería necesario el apoyo de dos tercios de la Cámara). Y de hacerlo, su impacto en el mercado también sería limitado, por varios motivos, según los expertos.

El primero de ellos es que el riesgo de enfrentarse a una investigación de juicio político para Trump aumentó desde el mismo momento en que se inició su presidencia, dadas las formas políticas del líder norteamericano. Patrik Lang, responsable de estrategia global de renta variable del banco privado suizo Julius Baer ve en esta investigación una señal de que la campaña de las elecciones presidenciales -que se celebrarán en noviembre del año que viene- ha comenzado ya y de que Donald Trump parece estar firmemente decidido a ganarlas.

En su caso una economía fuerte, que creció a un ritmo del 2% en el segundo trimestre pese a la guerra comercial, en combinación con una baja tasa de desempleo "sería un fuerte argumento para un segundo mandato" y esto, a su vez, debería respaldar el avance de la renta variable, apunta el experto. No en vano, Trump ha ligado su mandato al devenir de los mercados, que han celebrado con euforia medidas como la mayor reforma fiscal aprobada en 30 años en el país: un recorte de impuestos por valor de 1,5 billones de dólares que se ha hecho efectivo en dos ejercicios. 

De prosperar ese impeachment, Nicolás López, analista de MG Valores, considera que el impacto sobre la renta variable no irá más allá del corto plazo en principio. Sería una noticia negativa inicialmente por la incertidumbre que genera, pero no supondría un cambio trascendente para los mercados, que tienen sus propios ritmos e inercia. Recordemos que los principales índices de Wall Street cotizan muy próximos a sus máximos históricos, que marcaron el pasado mes de julio. 

Eso sí, no descarta una segunda lectura de sus consecuencias en el ámbito de la guerra comercial, puesto que otro presidente podría relajar las tensiones comerciales con el gigante asiático. Sin embargo, existe la sensación en el mercado, tal y como expresan las fuentes consultadas por La Información, de que demócratas y republicanos comparten el fondo sobre la cuestión china, aunque las formas puedan no ser las mismas.

La historia les daría la razón, puesto que en las sesiones previas al 8 de octubre de 1998, cuando se enviaron a la Cámara los artículos de destitución del entonces presidente, Bill Clinton -el Senado lo absolvió finalmente de los cargos de perjurio y obstrucción a la Justicia- el S&P 500 se hundió alrededor del 10%. A finales de mes el índice que engloba a las mayores firmas de la bolsa de Nueva York se había sobrepuesto a ese recorte y, finalmente, llegó a revalorizarse cerca del 30% en el ejercicio.

¿Qué pasa con otros activos?

Los expertos consultados también limitan el impacto que esta noticia tendría en otros activos, como el oro puesto que, históricamente, los eventos políticos solo han tenido un impacto duradero sobre la materia prima si sus consecuencias han sido más amplias para la economía y los mercados financieros. "El telón de fondo fundamental para el oro sigue siendo favorable", puntualizan desde el Julius Baer.

Recuerdan además cómo los principales indicadores económicos todavía apuntan a un crecimiento global inestable que probablemente conducirá a una mayor relajación monetaria por parte de los bancos centrales del mundo. Esto y otra más que probable escalada de las tensiones entre Washington y Pekín mantendrán fuerte la demanda de oro como activo refugio. Esto podría situar su precio en el entorno de los 1.575 dólares por onza.

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