Efecto pandémico

El coste de ver: una terraza en Barcelona sube un 30% el precio de las viviendas

La demanda inmobiliaria, tanto local como extranjera, ansía poder contemplar desde su vivienda algunas atracciones turísticas como la Sagrada Familia, la Catedral, la Casa Batlló o el Tibidabo, según los expertos.

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El coste de ver: una terraza en Barcelona sube un 30% el precio de las viviendas.
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¿Qué es lo que más valoran los compradores en una vivienda de lujo, ahora más que nunca? Si el coronavirus ha puesto un elemento de nuestros hogares por encima de cualquier otro, ése son las terrazas con vistas. Y es que los reiterados confinamientos del último año han avivado todavía más el deseo de tener horizonte en las viviendas y estar de alguna manera u otra en contacto con el exterior.

En este sentido, según los datos de la inmobiliaria de lujo BARNES Barcelona, unas buenas vistas sobre la capital catalana pueden aumentar hasta un 30% el valor de una propiedad. La demanda inmobiliaria, tanto local como extranjera, ansía poder contemplar desde su vivienda algunas de las principales atracciones turísticas de la Ciudad Condal como la Sagrada Familia, la Catedral, la Casa Batlló, el Tibidabo o el mar Mediterráneo.

Elizabeth Hernández, directora de BARNES Barcelona, destaca que existe una "gran cantidad de clientes que nos llama con una idea bastante clara de lo que quieren, y en esa imagen de vivienda ideal siempre están unas buenas vistas que les permitan sentirse dentro de la ciudad".  

En este sentido, la experta aclara que "hay que tener en cuenta que Barcelona es una marca de la que muchos están enamorados. Es una ciudad que se respira y se vive en el día a día, y que su esencia pueda formar parte de nuestro hogar es un intangible muy valorado por cualquier comprador que busca una vivienda especial", subraya la experta.

Así pues, la vivienda media más buscada en el mercado de alta gama de Barcelona se quiere adquirir como residencia principal, tiene alrededor de 150 metros cuadrados de superficie, tres habitaciones, dos baños y zonas exteriores. 

La seguridad y tranquilidad de la finca y del barrio también es uno de los requisitos más valorados por los compradores, así como la cercanía a las escuelas, áreas comerciales, parques y zonas deportivas. Si bien se prefieren viviendas reformadas o en buen estado, la demanda no descarta adquirir inmuebles a reformar siempre que se realicen rebajas notables en el precio de venta.

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