No consumirán capital

La EBA salva el año a la banca y evita que provisionen 23.000 millones hasta abril

Las entidades financieras no tendrán que dotar las cuantías en moratoria hasta finales del primer trimestre, lo que permitirá reducir las provisiones a cierre del ejercicio.

EBA
La EBA salva el año a la banca y evita que provisionen 23.000 millones hasta abril
Efe

La Autoridad Bancaria Europea (EBA) ha echado un nuevo capote al sector financiero que le permitirá salvar el cierre del ejercicio. La institución que encabeza José Manuel Campa ha reactivado una modificación en las directrices sobre las moratorias legislativas y no legislativas que permitirá a la banca evitar provisionar como morosos los préstamos que aún se encuentran bajo esta medida. En concreto, y de acuerdo con los últimos datos del Banco de España, a cierre del mes de octubre aún existían más de 23.000 millones de euros de saldo vivo pendiente de amortización de los préstamos suspendidos, cifra que se obtiene de la suma de aquellos créditos con garantía hipotecaria y los que no la tienen.

Esta medida que ahora se alarga hasta el próximo 31 de marzo había quedado sin efecto el pasado 1 de octubre, pero ante la crudeza de la segunda ola y los continuos rebrotes, la EBA ha decidido dar un balón de oxígeno a los bancos que les permita salvar el cierre del ejercicio sin provisionar la totalidad de los préstamos en moratoria. Desde el pasado 1 de octubre, cuando terminó la anterior protección, estos más de 23.000 millones de euros de saldo vivo que se encontraban en suspenso por las medidas públicas y sectoriales habían comenzado a consumir capital de nuevo. 

Este gesto permite a los bancos no tener que provisionar la totalidad de los préstamos en suspenso, algo que en el sector financiero habían empezado a contemplar tras el levantamiento de las medidas hace dos meses y que amenazaba con golpear las cuentas a cierre del ejercicio. De no haber llevado a cabo este movimiento, las diferentes entidades habrían tenido que hacer frente a importantes dotaciones que se suman a las que se han hecho en los últimos meses y que ya han lastrado las cuentas en los trimestres precedentes. 

La extensión del periodo de gracia hasta el cierre del primer trimestre de 2021 tiene "todo el sentido del mundo" para el sector financiero. Fuentes bancarias recuerdan que las moratorias hipotecarias tienen un periodo de hasta un año de vigencia que terminaría, en gran parte de los casos, en el mes de mayo. En cambio reconocen que el grueso de los clientes no agotará este plazo y, de hecho, la EBA solo permitirá adoptar la directriz sobre aquellas que se apliquen como máximo durante nueve meses

Moratorias
Moratorias
Nerea de Bilbao (Infografía)

A cierre de octubre, y según el BdE, aún quedaban más de 20.500 millones de saldo vivo pendiente de amortización de los préstamos suspendidos con garantía hipotecaria, a lo que habría que sumarle otros 2.700 millones de aquellos que no la tienen y que son, principalmente, créditos al consumo. "Lo lógico es que a cierre de marzo ya tengamos visibilidad suficiente sobre cuántas de esas moratorias se convierten en impagos y cuántas no", admiten. Por ello, consideran que no sería justo provisionar ahora la totalidad de los aplazamientos y aplauden la decisión de la EBA. 

Al mismo tiempo, desde el sector financiero recuerdan que en los últimos trimestres ya han provisionado una parte muy importante de las pérdidas esperadas, realizando dotaciones milmillonarias en la mayoría de los casos. "Volverá a haber más provisiones, pero ya a otro nivel", señalan en relación con el cierre del ejercicio que se producirá el próximo mes de diciembre. De los resultados que se cosechen entonces dependerán, entre otras cosas, los dividendos que puedan pagarse el próximo año, si es que el Banco Central Europeo (BCE) lo permite. 

Esta medida es interpretada como un aviso a navegantes previo a la decisión sobre el pago de dividendos del BCE

"Esto es un aviso a navegantes", admiten fuentes financieras, que interpretan el movimiento de la EBA como un nubarrón sobre la posibilidad de que el supervisor bancario europeo abra la puerta a la retribución a los accionistas de cara al próximo año. El sector lleva meses pidiendo el fin de 'café para todos' públicamente, ya que consideran que aquellas entidades que tienen un capital muy por encima de sus requisitos regulatorios se ven perjudicadas por la 'recomendación'. En las próximas semanas Fráncfort deberá decidir al respecto. 

Aumento de la carencia de los ICO

La crisis de la Covid-19 también ha llevado a poner sobre la mesa otras medidas clave para tratar de salvar la economía. A nivel empresarial, la más importante es la que tiene que ver con la puesta en el mercado de liquidez a través de créditos avalados por el Instituto de Crédito Oficial (ICO). Las entidades financieras inyectaron 100.000 millones de euros con garantía pública para salvaguardar la economía de las empresas, en especial de las pymes y los autónomos. Estas medidas incluían inicialmente un año de carencia que, en muchos casos, se ha quedado corto ante el devenir de la situación. 

Ante los continuos rebrotes, los cierres de comercios y hostelería en algunas regiones y las expectativas de recuperación, los bancos estaban empezando a ver impagos, por lo que solicitaron el aumento del periodo de carencia. El Gobierno dio el visto bueno a esta medida hace apenas unos días y aumentó de un año a dos el plazo para comenzar a pagar el principal del préstamo. Al mismo tiempo, alargó los plazos de amortización de estos préstamos de los actuales cinco años a ocho. Un nuevo balón de oxígeno para la banca pero, sobre todo, para autónomos y empresas. 

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