Domingo, 15.12.2019 - 17:17 h
Una operación en ciernes

Telefónica vela armas para hacer frente a la ofensiva de Slim en Brasil a través de Oi

La teleco quiere defenderse para mantener intacto su reinado en el país latinoamericano, en el que concentra un 20% de sus ingresos mundiales.

Brasil aprueba la compra de Vivo por Telefónica
Brasil aprueba la compra de Vivo por Telefónica

Telefónica se la juega en Brasil. Los graves problemas financieros de Oi, el cuarto operador en el segmento móvil, pueden desembocar en el 'troceo' y venta de sus activos. Y la operadora presidida por José María Álvarez-Pallete busca defender su posición de liderazgo en el mercado. La compra de ese negocio móvil por parte de Carlos Slim -que hoy controla el 24% del pastel- pondría en serio riesgo el reinado de Telefónica en un territorio que representa uno de cada cinco euros que la operadora ingresa a nivel mundial.

Oi es uno de los principales operadores de telecomunicaciones del país. Desde que en el año 2016 se declarara en concurso de acreedores, ahogado por las deudas, su situación financiera se ha deteriorado de manera importante. Su pasivo neto se ha disparado un 25% en un año hasta los 12.600 millones de reales -2.814 millones de euros- mientras que ha ido repitiendo trimestre tras trimestre fuertes pérdidas e incumplimientos de las previsiones planteadas a los analistas. Desde principios de 2018 se ha dejado en bolsa más de un 40% de su valor. Sus gestores buscan soltar lastre y la venta de activos, principalmente su división de servicios móviles -tanto de prepago como de contrato-, es la solución elegida.

¿Qué supone Oi para el mercado brasileño? Pese a su desplome, sigue teniendo una presencia destacada en el mercado móvil y, sobre todo, en telefonía fija. En el primer caso controla el 16,4% de la cuota de mercado, mientras que en el segundo tiene en su haber más del 31% de todos los usuarios, según los datos a cierre de junio del regulador brasileño Anatel. Es decir, es el cuarto actor en el mercado móvil y su base de clientes puede representar un fuerte impulso para quien saque la chequera para comprar.

Telefónica ha movido ficha y ya trabaja para una oferta por los activos móviles de la operadora brasileña. Se trataría, según precisan varias fuentes del mercado, de un movimiento defensivo con el objetivo de no perder pie. El resto de operadores, entre los que está Claro (controlado por su 'archienemigo' en el continente Carlos Slim) y Tim (del grupo Telecom Italia), están al acecho. El propio responsable de operaciones de Oi lo confirmaba a la agencia de noticias Reuters hace unos días: han recibido el interés de todas ellas.

Lo que debe defender Telefónica

Telefónica tiene mucho que defender en Brasil. Pese a que la depreciación del real ha acabado impactando en las cuentas consolidadas del grupo, sigue siendo su segundo mejor mercado y uno de los que más potencial tiene para la operadora. Entre enero y junio sumó algo más de 5.000 millones de euros de ingresos, con un margen de beneficio bruto (Ebitda) que pese a la fuerte competencia se sigue situando por encima de la barrera del 40%. Es considerado una de las plazas intocables en un mercado latinoamericano en el que prácticamente todas las filiales han sido analizadas para potenciales salidas o ventas parciales. Hoy Vivo, la marca con la que opera, es el líder absoluto en telefonía fija (33%) y móvil (32,3%) y el tercero (23%) -aunque a una distancia no muy elevada- en banda ancha después de Claro.

Y Claro es hoy su gran amenaza, al igual que sucede en otros mercados del continente. Carlos Slim también ha mostrado su interés en estos primeros compases de la operación por hacerse con parte de los activos de Oi, principalmente el negocio móvil. Que el magnate mexicano se hiciera con esta división, que implicaría con toda probabilidad la exigencia de medidas correctoras de la competencia por parte del regulador, supondría un golpe significativo en el mercado móvil, su gran apuesta en el país. Pondría en serio peligro su cetro, sobre todo después de que se hiciera con el operador Nextel por más de 900 millones de dólares, que le permitirá sumar clientes hasta superar el 26% de cuota de mercado. En zonas como Río de Janeiro, la capital 'de facto' del país, superará a la española con este movimiento.

Oi no quiere trasladar 'necesidad'

Esta pelea en Brasil no es la única que Pallete mantiene con Slim en Latinoamérica. En mercados como Perú, Argentina y, sobre todo, México siguen peleando. Y el magnate ha ganado posiciones en el segundo, en plena guerra de precios, y se ha consolidado en su mercado de origen, donde la operadora española ha puesto el grito en el cielo por su posición de cuasidominio. En definitiva, se ha convertido en una de sus 'bestias negras' en el territorio.

Sea como sea, el cartel de 'Se Vende' en Oi está colgado. Pero como le sucediera a la propia Telefónica en el pasado, no quieren trasladar al mercado la necesidad urgente de cerrar un acuerdo, para no hundir el precio. El objetivo: reducir la deuda y tener dinero para afrontar inversiones en el servicio de banda ancha a través de fibra, una de sus grandes apuestas. “No es parte de nuestro plan a corto plazo y no confiamos en vender nuestro operaciones móviles para realizar inversiones, pero es una opción en el futuro", aseguraba su 'número dos', Rodrigo Abreu, a Reuters. Las espadas están en alto. Y hay mucho en juego. Sobre todo para Telefónica.

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