Lunes, 17.02.2020 - 10:41 h
Tras el escándalo Ghosn

Francia obligará a tener domicilio fiscal en el país a los jefes de grandes empresas

Se verán afectadas todas las grandes corporaciones, incluidas aquellas en las que el Estado tiene una participación.

El ministro francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire durante la entrevista con France.info
El ministro francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire durante la entrevista con France.info

El ministro francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, anunció este domingo que su Ejecutivo quiere obligar a los directivos de las grandes empresas francesas a tener domicilio fiscal en Francia. La medida afectará a los presidentes o directores generales de esas compañías, indicó en la emisora France Info.

Le Maire señaló su intención de que la domiciliación fiscal en Francia sea obligatoria para aquellos directivos de una gran compañía francesa cuya sede social se encuentre en este país e indicó que ese refuerzo de las reglas de domiciliación se hará mediante la ley. Según Le Maire, se verán implicadas todas las grandes empresas, incluidas aquellas en las que el Estado tiene una participación. Para quienes no respeten la ley, advirtió de que las autoridades velarán para que las sanciones impuestas "sean ejemplares".

Tras el escándalo de Ghosn

El pasado 10 de enero, el diario Libération reveló que el responsable ejecutivo de Renault y Nissan hasta su encarcelamiento el 19 de noviembre, Carlos Ghosn, trasladó su domicilio fiscal en 2012 de Francia a Holanda, donde los impuestos para las fortunas son inferiores y donde se fijó la sede de la alianza entre ambas empresas.

Ese cambio de domicilio, según el rotativo, le evitó pagar el impuesto sobre la fortuna (ISF) francés, así como un gravamen excepcional que aplicó el anterior presidente francés, François Hollande, para quienes tenían ingresos millonarios.

Este jueves, el Consejo de Administración de Renault nombró al tándem formado por Jean-Dominique Senard y Thierry Bolloré para sustituirle al frente de la empresa con la prioridad de restablecer las relaciones con sus socios de Nissan.

El Estado francés es el principal accionista de Renault, con el 15,01 % de las acciones y el 22 % de los derechos de voto. Le Maire indicó que estarán pendientes de las indemnizaciones de salida, que según la emisora podrían rondar en total los 25 millones de euros.

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