A través de una ampliación de capital 

Dia se dispara un 11% en bolsa al obtener un balón de oxígeno de 600 millones

La compañía ha cerrado un acuerdo de compromiso de aseguramiento con Morgan Stanley y se obligaría a colocar y suscribir el 100% de dicho importe.

Evolución de Dia en bolsa

Nuevo escenario para el devenir de Dia. La compañía española ha logrado un balón de oxígeno al comunicar, a través de un hecho relevante, que para refinanciar su deuda está considerando fortalecer su estructura de capital mediante una futura ampliación de capital con derechos de suscripción preferente. 

El anuncio de esta medida, que provocaba la suspensión de la cotización hasta que fuera difundida, ha llevado al organismo supervisor a anunciar que levantará el 'veto' a su cotización a las 12:15 hora española. Tras casar las órdenes de compra y de venta a las 13:00 horas, la acción se disparaba más de un 28% en bolsa, aunque a medida que avanzaban los minutos el rebote se reducía hasta el 16%, hasta los 0,4785 euros, al ver con buenos ojos dicho balón de oxígeno y la supervivencia de la empresa. Finalmente, el valor ha cerrado con un alza del 11,88% hasta los 0,461 euros.

La compañía comunicaba también que el Consejo no ha tomado decisión alguna y que deberá ser sometida a su Junta de Accionistas. No obstante, ha cerrado un compromiso de aseguramiento con Morgan Stanley por importe de 600 millones de euros bajo el que se obligaría a colocar y, en su defecto, suscribir el 100% de dicho importe.

Las negociaciones encaminadas hacia su refinanciación contemplan un plan de desinversiones que el grupo valora como parte de su plan estratégico, con el que potenciaría sus áreas clave de negocio; el plan de desinversiones afectaría, en particular, al negocio de cash and carry (Max Descuento) e implicaría diferentes opciones para Clarel, incluida su venta. 

De entre todas las alternativas que tenía la compañía y que pasaban por una posible venta e incluso por una exclusión del parqué -en el peor de los escenarios-, Dia optaría finalmente por el camino más complicado para garantizar su supervivencia, tal y como explica Ana Gómez, analista de Renta 4.

La idea de ampliar capital supone que la compañía considera que tiene posibilidades de sobrevivir, en opinión de Sergio Ávila Luengo de IG Markets, pero lo lógico desde su punto de vista sería que comprar la compañía, sacarla de bolsa, sanearla y luego vender una parte. "Lo que está claro es que lo tiene muy complicado", puesto que seguir en bolsa conlleva exponerse a las operaciones en corto.

De hecho Sara Carbonell, de CMC Markets, no descarta que la situación en bolsa vaya a peor. En su caso, la exposición a Latinoamérica y a las divisas emergentes supone un lastre importante, por lo que la firma distribuidora tiene "pocas alternativas y muchos retos a los que hacer frente".

Esta suspensión se produce en una semana en la que la compañía ha abandonado el Ibex 35 debido a la fuerte corrección que ha vivido en los últimos meses (no cumplía el requisito de capitalización para permanecer en el principal selectivo español) y daba paso a Ence. 

El martes la cotización de Dia acusaba la salida del principal selectivo español. El grupo de distribución sufría un castigo del 19,06% en el parqué y su precio se situaba en los 0,412 euros por acción, lo que suponía marcar mínimos históricos y agudizar su descalabro bursátil durante este año hasta un 90%. 

Esta suspensión se produce un día antes de que Goldman Sachs volviera a la carga con Dia en un movimiento que según los analistas hacía ganar peso a la opción de que su accionista mayoritario, Mikhail Fridman, vaya a lanzar una opa sobre la firma. El banco de inversión notificaba a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que elevaba su participación en la distribuidora de alimentos del 1,845% hasta el 5,059%. La entidad ha sido hasta ahora el custodio de los incrementos de participación de Letterone, vehículo de inversión del magnate ruso.

El magnate ruso Mikhail Fridman es el único accionista de referencia de la empresa de distribución, de la que controla el 29% del capital. Una inversión que empezó a realizar a mediados de 2017 y que acumula pérdidas millonarias debido al desplome de la acción. En concreto, le supone unas minusvalías latentes próximas a los 700 millones.

El multimillonario ruso desembarcó en Dia con un 10% del accionariado que, entonces, estaba valorado en cerca de 325 millones de euros. Hoy, el valor de toda la compañía no llega a los 253 millones y el mercado descuenta, como única solución, una opa del inversor ruso el próximo curso. 

En este desplome bursátil ha habido un ganador: los 'cortos'. Los bajistas poseen, a día de hoy, un 14,66% del capital en posiciones cortas y firmas como Caius Capital, con un 2,55%, se han frotado las manos ya que obtienen rentabilidades con la caída del precio de la acción. No obstante, el porcentaje en su conjunto llegaba a sobrepasar ampliamente el 20% durante los meses de verano de este año. 

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