Sábado, 04.04.2020 - 01:27 h
Deducciones poco conocidas

Lo que no sabías que podías deducir del IRPF de la Renta: wifi, móvil, agua…

Ahorrar en la declaración de la Renta es posible con facturas del hogar. En varias de ellas se puede deducir el IRPF. 

Fotografía de una persona haciendo la declaración de la Renta y el IRPF.
Las deducciones poco conocidas del IRPF. / Canva.

El mes de enero está llegando prácticamente a su fin y, con él, también la cuesta de principios de año. Una vez metidos ya de lleno en 2020 y superados los gastos navideños llega el momento de organizar nuestras finanzas, una organización que también pasa por cuestiones fiscales y por poner en orden nuestras cuentas de cara a Hacienda.

En apenas tres meses, arrancará la Campaña de la Renta y Patrimonio 2019. La Agencia Tributaria anticipó a finales del año pasado cuáles serían las fechas clave. De manera oficial, la campaña de este año comenzará el próximo 1 de abril y se extenderá hasta el 30 de junio.

Puesto que el resultado de la declaración depende de cómo hayamos organizado nuestras cuentas a lo largo de 2019, poco se puede hacer para cambiar la suma final. Sin embargo, existen algunas deducciones especiales que están prácticamente al alcance de todos y que son poco conocidas. Estas deducciones pueden acabar inclinando la balanza a nuestro favor para que la declaración nos salga a devolver o paguemos menos. Para eso, conviene saber cuáles son y cómo podemos utilizarlas.

Las deducciones en 2020

A la hora de realizar la declaración de la renta, son muchas las deducciones a las que podemos tener acceso. Entre las más conocidas, y también las más habituales, destaca, por ejemplo, la relacionada con los planes de pensiones. A través de estas, es posible reducir considerablemente nuestra base imponible para pagar menos impuestos, aunque el límite se fija en los 8.000 euros. Además de los planes, otras de las opciones más recurrentes son las relacionadas con la compra de vivienda, que es posible aplicar para quienes compraron su vivienda habitual o realizaron algún pago para su construcción antes del 1 de enero de 2013. Con ello, será posible deducirse hasta el 15% de las cantidades invertidas, con un límite de inversión de 9.040 euros.

Junto con estas, también se puede utilizar la neutralización de las ganancias a través de la vivienda habitual, ya que para quienes vendieran su casa este año, las ganancias tributarían. Sin embargo, si reinvierten total o parcialmente el importe en otra vivienda será posible neutralizar el pago. Lo mismo ocurre con los beneficios que hayamos obtenido al invertir en bolsa, ya que podremos compensarlos con pérdidas que también hayamos registrado.

Las deducciones menos conocidas

Todas estas son algunas de las deducciones más habituales. Pero aquí no acaba la lista de deducciones que tiene publicada Hacienda en su página web. Otras de las más habituales, aunque algo menos conocidas, son, por ejemplo, las desgravaciones relacionadas con la inversión en nuevos negocios, que podrán llegar a reducir hasta el 30% de la cuota estatal del IRPF, con una base máxima de deducción de 60.000 euros anuales.

Además de esta, existen otras desgravaciones que premian la solidaridad. En estos casos, si destinamos dinero a ONGs, fundaciones o cualquier entidad acogida a las Leyes estatal o forestales de incentivos al mecenazgo podremos desgravarnos hasta el 75% en los primeros 150 euros donados y un 30% en el resto de las aportaciones. 

Junto con la solidaridad, también hay otras cuotas que podemos deducirnos en el IRPF, que son las relacionadas con afiliación y aportaciones a partidos políticos, pues permiten al contribuyente una reducción del 20%, limitada a una base máxima de 600 euros.

Al igual que el interés en política, en la declaración del IRPF también hay otros intereses que se premian. Uno de ellos son los relacionados con gastos de interés cultural, que nos permitirán desgravarnos un 15% del importe de las inversiones realizadas si, por ejemplo, se adquieren bienes de Patrimonio Histórico Español (siempre que estos sean declarados de interés cultural) o se rehabilitan edificios situados en un entorno declarado como Patrimonio Mundial por la UNESCO y situados en España.

Unido a la cultura, hay otro ámbito que también permite a muchos contribuyentes acogerse a deducciones. Se trata de las donaciones con finalidad ecológica, que permiten desgravarse un 20% de su importe, con el límite del 10% de la cuota íntegra autonómica. No obstante, en estos casos no se aplica a nivel estatal, sino que solo es aplicado por algunas comunidades autónomas como Aragón (20% con el límite del 10%), Islas Baleares (25%, con un límite del 15% de la cuota íntegra autonómica), Canarias (10% con un límite del 10%), Cataluña (15% con un límite del 5%), Murcia (10% sobre un límite de 1.000 euros para energías renovables) o Comunidad Valenciana (20%).

En cuanto a los hogares, también existen diferentes deducciones, además de las más conocidas por nacimiento de los hijos. En concreto, en Andalucía existe, por ejemplo, la deducción por ayuda doméstica, que permite deducirse de la cuota íntegra autonómica el 15% del importe satisfecho a la Seguridad Social que corresponda con la cotización anual de un empleado en el hogar, con un límite máximo de 250 euros.

Además, en muchas comunidades las familias se pueden desgravar por otros conceptos, como por la adopción internacional de niños, que supone una deducción de 600 euros por cada hijo en regiones como Aragón, Asturias o Madrid. O, también, por partos múltiples. En estos casos los contribuyentes podrán desgravarse en Asturias (deducción de 505 euros por hijo), Castilla y León (901 euros), Extremadura (300 euros) o Valencia (224 euros). Asimismo, en la Comunidad Valenciana es posible deducirse en la renta por conciliación del trabajo con la vida familiar. En este caso, los contribuyentes podrán desgravarse 418 euros por cada hijo mayor de tres años y menor de cinco años, aunque solo será exclusivamente para las madres.

Pero dentro de los hogares las desgravaciones no se quedan aquí. En regiones como Murcia es posible deducirse el 20% de las inversiones realizadas en dispositivos domésticos de ahorro de agua, con un límite de 600 euros anuales.

Algo parecido ocurre también en Galicia. En esta comunidad los contribuyentes podrán deducir de la cuota íntegra autonómica del impuesto el 5% de las cantidades que hayan invertido en la instalación de la vivienda habitual de sistemas de climatización o agua caliente que empleen fuentes de energía renovables, con un límite de 280 euros. Dentro de esta última región, también hay otras desgravaciones interesantes, como las relacionadas con el uso de nuevas tecnologías en los hogares. Y es que los contribuyentes que durante el año pasado hubieran contratado líneas de alta velocidad de internet se podrán deducir el 30% de las cantidades satisfechas tanto por alta de la línea como por las cuotas mensuales, con un límite máximo de 100 euros tanto en tributación individual como conjunta.

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