Lunes, 18.11.2019 - 17:39 h
Duro Felguera vende Epicom

Tecnobit quiere birlarle a Indra el control de las comunicaciones cifradas del CNI 

Ambas compañías cuentan con el visto bueno del Ministerio de Defensa, pero solo la primera tiene los dos certificados de seguridad más altos.

Duro Felguera compra a Amper la empresa de encriptado Epicom
Tecnobit e Indra, a por la comunicación cifrada del CNI que vende Duro Felguera. / BME

Epicom, una de las compañías encargadas de la comunicación cifrada en ámbitos militares de nuestro país, está en venta. Duro Felguera, su actual propietaria tras adquirirla a Amper en 2013, ha colgado el cartel de 'se vende' ante su delicada situación financiera. Pero la adquisición de esta compañía no es sencilla, ya que por su naturaleza debe pasar por el visto bueno del Ministerio de Defensa. Este primer filtro para presentar ofertas preliminares ha sido superado, según indican fuentes cercanas a la operación, por dos compañías: Tecnobit e Indra. Estas firmas serán las que ahora deban competir para quedarse con una compañía que se considera "estratégica" dentro del sector. 

Hasta ahora, este mercado estaba en manos de solo dos empresas, la propia Epicom, ahora en venta, y Tecnobit, una de las contendientes en la lucha para conseguir a la primera, por lo que este movimiento será crucial para el futuro del sector. Según confirman las mismas fuentes, debido a la importancia de los trabajos que se desarrollan -se contrata directamente con el Centro Criptológico Nacional, que depende del CNI- existe un importante debate interno al respecto de la venta de esta compañía. 

La primera marca en la puja, Tecnobit, se dedica históricamente a las comunicaciones cifradas en el mundo militar, como por ejemplo la aviación, mientras que Indra, nombre que ha adelantado Expansión,  siempre ha estado más presente en temas civiles. Por todo ello, la firma del Grupo Oesía cuenta con dos certificados imprescindibles para llevar a cabo este tipo de contratos. Por un lado, el nivel OTAN, que le permite desarrollar negocios en este ámbito, y por otro el denominado nivel confidencial, uno de los más altos. 

En este sentido, la compañía con el cartel de 'se vende' también cuenta con el primero de ellos, el nivel OTAN, y al mismo tiempo con el llamado nivel secreto, otro de los certificados en la parte más alta del escalafón.  De esta forma, ambas certificaciones se complementan, por lo que la adquisición de Epicom por parte de Tecnobit sería "la salida natural", señalan fuentes del sector de la defensa. 

Por su parte, la venta a Indra, supondría un cambio de rumbo para esta compañía que hasta hace apenas unas semanas se había centrado en grandes compras, como la frustrada adquisición de ITP -que rondaba los mil millones de euros-. La compañía de Fernando Abril-Martorell tampoco trabaja habitualmente en el mundo de la encriptación, al que se dedica Epicom, y se ha centrado históricamente en el mundo civil.

Por ello, la intención de Duro Felguera de vender esta compañía ha creado en el sector un gran interés y tiene en vilo a propios y extraños con la decisión que pueda llegar a tomar la firma. "Puede aspirarse a la integración del sector", apuntan. La operación rondaría los 10 millones de euros, según los propios datos de Duro Felguera y las cifras que manejan ambas compañías involucradas en el proceso de venta. 

Ambas compañías deben presentar una oferta definitiva en los próximos días y la decisión sobre el nuevo propietario de Epicom llegará, como mucho, en un plazo de tres semanas. Sea como fuere, el tiempo es crucial en la delicada situación financiera en la que se encuentra la vendedora, Duro Felguera, con la sombra de los bancos acechando para conseguir avales millonarios. 

Los problemas de Duro Felguera

La venta de esta compañía hasta ahora dependiente de Duro Felguera responde al proyecto de desinversión de activos de la compañía derivado de su delicada situación financiera. Los bancos -entre los que se encuentran Banco Cooperativo, Liberbank, BBVA, Bankia, CaixaBank, Sabadell y Santander- daban la pasada semana un plazo de quince días para estudiar los avales por valor de 100 millones de euros de los que depende el acuerdo de refinanciación al que llegaron el pasado verano. 

Para tratar de convencer a estas entidades, Duro Felguera ha puesto sobre la mesa varios proyectos de desinversión entre los que se encuentran la venta de Epicom y la recuperación de avales de ciertos proyectos. Del mismo modo, también ha colgado el cartel de 'se vende' en su sede de Gijón para la que espera alcanzar un acuerdo de 'sale & lease back' como ya hizo con la de Madrid. 

Pero la presión de los bancos no es el único problema que se cierne sobre Duro Felguera. La sombra de una multa de Hacienda de 123 millones de euros por una investigación del Impuesto de Sociedades de los ejercicios entre 2010 y 2012 también se ha colocado sobre la compañía que preside Acacio Rodríguez. La empresa  ha respondido sacando toda su artillería legal para tratar de dilatar y trocear el pago de esta sanción y el procedimiento legal está aún abierto en los tribunales. 

Por otra parte, la compañía asturiana se encuentra inmersa en un procedimiento judicial en la Audiencia Nacional en el que se investiga a una decena de personas por delitos de blanqueo de capitales y corrupción internacional. En ella, se investiga la realización de pagos por importe total de alrededor de 80,6 millones de dólares en Venezuela a altos cargos de este Gobierno. Un forensic encargado por la firma a Grant Thornton señala que los directivos están limpios, pero el magistrado ha decidido seguir investigando. 

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