Sábado, 18.01.2020 - 07:46 h
En plenas negociaciones para la investidura

La empresa catalana se aferra a ERC como única vía útil y rompe con Puigdemont

La deriva rupturista fijada por JxCAT en la cumbre de Waterloo les aleja del mundo económico. La salida pasa por la vía Aragonès, que es el referente.

El presidente de la Generaliat, Quim Torra (d) habla con el vicepresidente del Govern y Conseller de Economía, Pere Aragonès (i) , durante la reunión semanal del ejecutivo catalán. /EFE
La empresa catalana presiona a ERC para que sean útiles y rompe con Puigdemont / LI

La gran empresa, el mundo patronal, las pymes... el sector económico, en general, de Cataluña tiene claro que es el momento de ERC. El partido liderado por Oriol Junqueras desde la cárcel de Lledoners tiene en su mano importantes decisiones que marcarán el futuro del país y de la autonomía. El dilema no pasa solo por facilitar la investidura de Pedro Sánchez y, a la vez, sentar las bases para encontrar una solución al "conflicto". La pelota también está en el tejado de los republicanos a la hora de pasar a ser el interlocutor de referencia para unos empresarios que huyen de los radicalismos. 

La empresa catalana está jugando sus cartas, según explican fuentes conocedoras de estos movimientos. Hay contactos y una relación fluida con ERC desde diversos flancos. El Ibex 35 autonómico, Foment, Cecot, Pimec... Todos han roto los puentes con Carles Puigdemont y el mundo Waterloo. Por eso quieren que los de Junqueras den un paso al frente y se erijan en "el partido catalán útil", tomando el relevo del papel que históricamente jugó CiU. Todo con absoluto respeto a sus líneas programáticas y a la hoja de ruta del partido que saldrá del congreso nacional del próximo día 21.

Para los empresarios Pere Aragonès se ha convertido en su referente. Dan por amortizado a Quim Torra y centran sus esfuerzos en hacer ver al vicepresident de la Generalitat la oportunidad ante la que se encuentra su partido. "Si en ERC son listos pueden dar un golpe encima de la mesa, y comer la tostada a Puigdemont", opina un dirigente empresarial. Por eso la decisión que tomen de cara a la investidura de Sánchez es considerada como importante.

JxCAT: entre Waterloo y los críticos

En JxCAT la deriva es otra. El lunes se celebró la 'cumbre de Waterloo' y Puigdemont fijó una hoja de ruta dura. "Están empecinados en la vía unilateral y en el relator", opina otro miembro del club empresarial catalán. Y eso ha alejado al mundo empresarial del partido que históricamente ha sido su referente. Lo ocurrido tras la sentencia del 'procés', con la violencia en las calles y la actitud de Torra también ha influido para esa separación. Al actual presidente algunos ya le han bautizado como 'Forest Gump Torra', por sus "prisas" por viajar a Waterloo de manera habitual.

Torra y Puigdemont se ven en Waterloo con la investidura de Sánchez en el aire.
Torra y Puigdemont se ven en Waterloo con la investidura de Sánchez en el aire / EFE

Las aguas están realmente revueltas en JxCAT. Los roces y disputas entre las diferentes familias están empezando a salir a la luz, pero hay dirigentes que dicen que es solo la punta del iceberg. Se quedan de que sea Puigdemont quien haga y deshaga desde Waterloo. Los exdiputados Carles Campuzano y Jordi Xuclà ya han advertido de la peligrosa deriva del partido. Por otro lado está el sector liderado por Marta Pascal. Y otro que cree que la consellera de Empresa, Àngels Chacón, debería optar a liderar el partido. También hay quien habla de Damià Calvet, de Territorio. Una clave está en manos de David Bohenví, presidente del PDeCAT, que reúne al consejo nacional el próximo día 14. "¿Integrará a los críticos y tocará a rebato en torno a Puigdemont?", se preguntan. Dan a Artur Mas, cuya inhabilitación finaliza en febrero, también por amortizado. Y descartan a Borràs por sus problemas judiciales.

Junqueras, el TJUE y el TC

Otra clave en el escenario catalán llegará el próximo 19. Ese día el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictará sentencia sobre el alcance de la inmunidad como eurodiputado de Junqueras. De esta decisión está muy pendiente Puigdemont, que no descarta incluso presentarse a las próximas elecciones catalanas si la justicia comunitaria falla primero a favor del que fuera su vicepresident. Luego le toca a él. Y puede pasar cualquier cosa.

Después, en enero, el Tribunal Constitucional deberá decidir sobre el recurso presentado por el líder de ERC frente a la resolución que le impidió salir de la prisión para acudir a la sesión constitutiva del Parlament en enero de 2018. Es otra fecha clave en el tablero, sin olvidar la amenaza de inhabilitación que persigue a Torra por los lazos amarillos.

A este escenario endiablado hay que sumar la posible convocatoria de nuevas elecciones en Cataluña. Hay dirigentes de Junts que tienen seguro que Torra apretará el botón, instado por Waterloo, si ERC facilita el Gobierno de Sánchez. En ese sentido la conformación de un posible tripartito ERC-PSC-Comuns es vista por los empresarios como una opción plausible. Pero aún deben darse pasos. No dan, por cierto, ninguna importancia a la decisión de JxCAT de retirar ayer la moción proautodeterminación en el Parlament.

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