Domingo, 19.05.2019 - 11:14 h
Colau sale en defensa de Cuixart: "Se me parte el alma"

Rufián tilda de "fake news" el asedio a la Consejería y niega violencia a los agentes

Dice que los únicos coches devastados que ha visto son los de los taxis en la Castellana y que el ambiente esos días fue pacífico.

Joan Tardá y Gabriel Rufián
Joan Tardá y Gabriel Rufián han declarado como testigos en el juicio del procés / EFE

Gabriel Rufián lo ha vuelto a hacer. Consciente del protagonismo que ha gozado en su calidad de testifical ante el tribunal que juzga el denominado 'procés', el diputado de ERC ha aprovechado sus 20 minutos en el Salón de Plenos para lanzar una serie de soflamas contra Vox, Policía Nacional y Guardia Civil en su relato de los hechos sobre el asedio a la Consejería de Economía los días 20 y 21 de septiembre de 2017. Aunque no ha aportado muchos datos fácticos sobre esas dos jornadas en las que la Fiscalía sustenta su acusación de rebelión para 'los Jordis', sí ha aprovechado para calificar de "fake news" el hecho de que agentes del Instituto Armado tuvieran que salir por el tejado del edificio. "Es una 'fake news' como que el castellano está perseguido en Cataluña", ha espetado.

A tenor de lo ocurrido en la sesión del miércoles, en la que dos exdiputados de la CUP fueron multados con 2.500 millones de euros cada uno por negarse a declarar a las preguntas de la acusación popular que ejerce Vox, el presidente de la Sala de lo Penal, Manuel Marchena, le ha recordado nada más entrar en la vista su obligación de responder a todas las partes de este procedimiento. "Responderé porque me lo ha pedido la defensa aunque me parece una vergüenza que estén aquí", ha replicado Rufián que no ha desaprovechado ninguna ocasión en esta breve declaración para desaprobar a la formación política, a la que ha definido como "partido xenófobo y racista". 

Así, ha recordado que el primer día de las protestas tenía Sesión de Control en el Congreso, si bien a mediodía ya estaba de vuelta en Barcelona porque "no se estaba haciendo absolutamente nada malo" y se estaba deteniendo "de manera arbitraria" a compañeros de profesión. Rufián ha reconocido que, ante la confusión inicial, intentó entrar en la Consejería donde se estaban celebrando los registros ordenados por el juzgado, pero no se le permitió. "Me chirría muchísimo que se dijera que aquello era un tumulto peligroso porque yo fui a merendar y creo que en una rebelión a merendar va poca gente", ha apostillado.

Sobre quién estaba detrás de la convocatoria de estas protestas -que la Fiscalía y la Abogacía del Estado atribuyen a las entidades de ANC y Òmnium- el diputado catalán ha dicho que fue la ciudadanía la que voluntariamente salió a la calle. "El pueblo de Cataluña entiende que es tremendamente injusto que se detenga a la gente frente a sus hijos por la cara", ha aseverado, pese a que los líderes de dichas entidades soberanistas, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, reconocieron en su interrogatorio como investigados ante el tribunal que hicieron un llamamiento a que la sociedad se concentrara de forma pacífica.

"La única violencia que vi fue de la Policía"

Tras varias amonestaciones de Manuel Marchena de que no le interrumpiera, Rufián ha tomado la palabra para arremeter contra los agentes desplegados aquellos días en el lugar de los hechos. "La única violencia que vi fue de la Policía. Los únicos coches devastados que he visto ha sido es en la manifestación de los taxistas en la Castellana. Allí se hacían cánticos pacíficos que están en catalán pero no cuesta mucho con el 'google translate' el saber qué dicen", ha respondido en tono sarcástico.

También ha hecho mención a la violencia policial que, según ha dicho, se produjo durante la jornada del referéndum del 1 de octubre. "A partir de las 8.00 y las 9.00 horas vi imágenes que nos perseguirán a todos los demócratas de Policía Nacional y Guardia Civil apaleando a señoras mayores frente a colegios electorales. Entendíamos que nos enfrentábamos a gente con enormes carencias democráticas pero jamás frente a salvajes, porque es una salvajada golpear a la gente porque vote", ha dicho en referencia a los episodios de violencia que dejó la jornada de consulta prohibida por el Tribunal Constitucional.

Ya en los últimos minutos de su interevención, Rufián -que testifica a petición de la defensa de Oriol Junqueras- ha asegurado que no tiene "ni pajolera idea" de la hoja de ruta del procés -documento bautizado como Enfocats e incautado en el domicilio de Josep María Jové-, en la misma línea que la expresada tanto por los doce acusados como por otros testigos quienes declinan conocer estos apuntes del que fuera número dos de la Consejería de Hacienda catalana, considerados clave para la acusación del procedimiento.

Colau denuncia las "brutales" cargas policiales

En su turno ante el tribunal, la actual alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha salido en defensa de Jordi Cuixart, de quien ha dicho que se le "parte el alma" al ver que se encuentra en prisión provisional por unos hechos, ha dicho, que si se circuscriben a las protestas de esos días "deberíamos estar millones de personas". Así las cosas se ha reafirmado en los tuits que publicó con motivo de los registros en Economía asegurando que se produjo una situación de "excepcionalidad" que le llevó a convocar en la sede del consistorio a entidades y sindicatos para analizar la situación. 

Sobre el 1-O reconoce que participó en las votaciones "en su doble condición de ciudadana y alcaldesa" y que toda la jornada discurrió en un ambiente pacífico hasta que las "brutales" cargas policiales alteraron el el desarrollo de la misma. En relación a lo ocurrido durante el asedio a la Consejería, Colau ha asegurado que no recuerda una tesitura como esa y ha reivindicado la actuación del consistorio catalán ante "la situación anómala y de alarma" que se vivió ese día.

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