Lunes, 30.03.2020 - 03:35 h
Durante la primera quincena de julio

Sánchez prepara una investidura exprés con 123 apoyos ante el 'no' de PP, Cs y UP

Moncloa ya no descarta un pleno en el que ERC y Bildu, que votarán de forma conjunta, se abstengan para hacer presidente al líder del PSOE.

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Sánchez sopesa una investidura exprés ante el 'no es no' de PP, Cs y Podemos / LI

Sánchez se prepara para mover ficha ante el bloqueo de la situación política. El presidente, junto a su equipo más estrecho de colaboradores entre los que se encuentra José Luis Ábalos e Iván Redondo, ya piensa en una investidura exprés ante el bloqueo de unos y otros. Primero quiere dejar solucionadas las negociaciones para cerrar la cúpula de la Unión Europea y, en paralelo, del Banco Central Europeo para, a continuación, pasar a la acción en el Congreso. Fuentes socialistas apuntan a la primera quincena de julio como el momento que Moncloa y Ferraz han marcado en rojo. 

Han sido dos semanas de negociaciones y llamadas de teléfono infructuosas. Ha habido reuniones privadas y otras que ni siquiera se han hecho públicas. Pero la conclusión es que ni PP ni Ciudadanos van a facilitar la investidura. Por eso ahora Sánchez mira hacia su izquierda y ha ofrecido a Unidas Podemos tres acuerdos: uno parlamentario, para convertirse en socios preferentes; otro, también parlamentario, para avanzar en una agenda social; y un tercero institucional, "donde lógicamente Unidas Podemos tiene todo el derecho a verse representado en el ámbito de la administración pública". Es decir, nada de ministros pero de ahí para abajo están dispuestos a ceder. "Cooperación" y no coalición.

El problema es que PP y Cs han proclamado su rotundo 'no es no' a Sánchez. Pese a la insistencia del Gobierno en funciones, de los empresarios del Ibex 35, de algunos dirigentes del PP... y de hasta del propio Mariano Rajoy, Pablo Casado y Albert Rivera se han cerrado en banda. A Moncloa, por tanto, solo le queda una opción: plantear una investidura durante los primeros días de julio sin los apoyos cerrados e intentar poner en marcha el Gobierno. Es decir, presentarse en el Congreso solo con 123 'síes', los del grupo socialista.

Los socialistas son conscientes de que pueden perder esa primera votación de investidura. Es algo contemplado en sus planes, según las fuentes consultadas. Pero no les importa. Es más, Sánchez ya salió derrotado de una sesión de investidura en 2016. Pero ahora la situación es diferente y como se empeñan en repetir por activa y por pasiva "no existe otra alternativa posible" de Gobierno. Si la investidura no sale, además, serviría para activar lo que el propio Ábalos ha llamado "el reloj de la democracia", que fijaría septiembre como fecha límite para lograr un Gobierno... o se repetirían las elecciones.

En el PSOE también existen algunos sectores que confían en un giro de los acontecimientos en los próximos días. Todas las miradas se dirigen en este sentido hacia Unidas Podemos. Si Pablo Iglesias gira y plantea un 'sí' a Sánchez, previa consulta a sus inscritos, la investidura estaría más cerca. Entre ambos suman 165 diputados. Tendría que validarse, eso sí, con la abstención de ERC y EH Bildu, que cuentan con 14 (tras la suspensión de Oriol Junqueras) y 4 diputados respectivamente. Sería el peor escenario para los socialistas, pero sería una opción plausible para que el Gobierno echará a rodar.

Fuentes de ERC explican que esta misma semana tienen previsto celebrar una reunión de la cúpula del partido con la de EH Bildu. Podría ser en Barcelona. Sobre la mesa un único punto del día: qué votarán sus 18 diputados en una investidura de Sánchez. Repúblicanos y 'abertzales' han decidido que plantearán una unidad de acción en el Congreso y, por tanto, esta cita se antoja como decisiva para el futuro del país.

El PSOE, por su parte, no ha buscado el apoyo de los independentistas catalanes y vascos. La única línea roja como ellos es "dialogar dentro de la Constitución" mientras que ERC ya ha manifestado que su único interés es que no vuelva la derecha al gobierno. Hay, por tanto, cierta esperanza a que ambas formaciones no bloqueen la situación y la investidura pueda salir adelante de forma exprés y sin ninguna contrapartida ya que los socialistas no quieren "que el Gobierno recaiga en los votos de los independentistas".

Sánchez está manteniendo, en definitiva, una actitud muy parecida a la de Rajoy en 2016, cuando solo un Comité Federal del PSOE que partió en dos al partido le hizo presidente. Esta semana tampoco se dejará ver mucho. Solo acudirá a despedir a la Selección Española de Baloncesto que se marcha al Europeo y a la inauguración del AVE hasta Granada. El miércoles vuela a Japón y el domingo estará en Bruselas. Mientras seguirá deshojando, desde el más absoluto silencio en La Moncloa, su investidura. Su equipo dice que el anuncio "será en breve".

El dato

Cómo será la investidura de Sánchez

El artículo 99 de la Constitución regula el mecanismo de la investidura del candidato propuesto por el Rey a la Presidencia del Gobierno. Así, Sánchez "expondrá ante el Congreso de los Diputados el programa político del Gobierno que pretenda formar y solicitará la confianza de la Cámara". Hace unos días en Moncloa ya avanzó que su programa se basaría en cuatro ejes: "La transición ecológica y la adaptación al cambio climático; el impulso a la digitalización de nuestra economía; la lucha contra la desigualdad y, finalmente, el refuerzo del papel de Europa".

"Si el Congreso de los Diputados, por el voto de la mayoría absoluta de sus miembros, otorgare su confianza a dicho candidato, el Rey le nombrará presidente. De no alcanzarse dicha mayoría, se someterá la misma propuesta a nueva votación cuarenta y ocho horas después de la anterior, y la confianza se entenderá otorgada si obtuviere la mayoría simple", continúa la Carta Magna.

Y "si efectuadas las citadas votaciones no se otorgase la confianza para la investidura, se tramitarán sucesivas propuestas en la forma prevista en los apartados anteriores".

"Si transcurrido el plazo de dos meses, a partir de la primera votación de investidura, ningún candidato hubiere obtenido la confianza del Congreso, el Rey disolverá ambas Cámaras y convocará nuevas elecciones con el refrendo del presidente del Congreso". El margen de dos meses, por tanto, finalizaría en septiembre.

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