Miércoles, 01.04.2020 - 11:39 h
Jordi Évole les lleva a pie de calle

Errejón y Madina reconocen que las protestas han superado a la izquierda

Los dos políticos, uno retirado y otro en la sombra, reconocen que la gente ha cogido la bandera de sus derechos sin necesidad de partidos.

Évole, entre Madina y Errejón en un bar
Évole, entre Madina y Errejón en un bar de Villaverde (Madrid).

¿Dónde está la izquierda? ¿Qué quiere hacer? ¿Cuál es su proyecto? Jordi Évole pone cara a cara a Errejón (defenestrado por Iglesias) y a Madina (derrotado por Sánchez y fuera ya de la política) cara a cara para explicar cómo en un período de protestas sociales continuas... lideran las encuestas dos partidos de centro derecha como son el PP y Cs. ¿Ha fallado la izquierda o la sociedad es más conservadora de lo que se piensa? Es irónico, pese a todo, que dos de los llamados a ser líderes y que se han quedado por el camino, sean los que tienen que explicar lo que ocurre. Ellos fueron apartados del liderazgo por sus propios partidos y seguidores. Paradojas de la política. 

A Évole le gustan los bares. En uno sentó a Iglesias y Rivera, y ahora se va a uno de menús del madrileño barrio de Villaverde llamado 'La Muralla' para que ambos políticos conversen con un grupo de vecinos para que estos les muestren su desencanto con sus respectivos partidos. Bajen a la tierra, les dicen.

Entre los clientes, de todo. "Yo votaba a la izquierda", dice alguno, pero "cuando monté una empresa voté a Aznar". "Los partidos van a lo suyo", "No veo políticos capaces", "¿Quién nos va a ilusionar o cumplir?, son algunas de las frases más comunes de la gente de la calle. "Es todo muy decepcionante", concluyen. Falta un proyecto que ilusione y la izquierda no lo tiene. Es la conclusión de unos clientes que acaban llegando al mismo análisis de... Felipe González, Almunia o Solana.  Esa, y la convicción de que la derecha gestiona mejor la economía.

Errejón reconoce que la gente les ha pasado por encima y que en el fondo los partidos no dejan de ser herramientas feas, pero que lo importante son los objetivos. "En las manifestaciones de jubilados había gente de derechas y de izquierdas, como tiene que ser porque lo que importa es que piden unas pensiones dignas". Sí, un reto el del futuro de las pensiones, que, tras un año de encuentros y consultas, los partidos no han sido capaces de afrontar. 

El político de Podemos cree que a la izquierda le faltan toneladas de humildad. "Trump ha visto que la vida es más desordenada. La gente necesita seguridad, orden y pertenencia. Él ha respondido a esas preguntas". 

¿Ven la gente hoy a los partidos de izquierdas como unos revolucionarios? No lo parece. Madina confiesa que siempre se ha considerado un reformista. "En el instituto un amigo me decía: eres un socialdemócrata de mierda".

Dejan claro los clientes del bar que los medios de comunicación tienen influencia en su opinión, sobretodo cuando siempre se escucha o se lee lo mismo. Se nota. Errejón reconoce que Podemos llegó a la política de forma muy dura y que se equivocaron al no ponerse de acuerdo con el PSOE. Sorprendentemente, al menos para Évole, Errejón defendió poner orden... como una forma de ser revolucionario. La gente pedía menos, solo cumplir lo que se promete y no robar. 

En defensa de ZP y de los alcaldes del cambio

Madina es consciente de que los barrios populares ya no son cinturones rojos. "Hay gente que lucha cada día y al final vota a los que defienden a los privilegiados", confiesa a Errejón, que pide preguntarse las causas. Justicia, igualdad y libertad, fueron los tres lemas que defendieron Errejón y Madina.  Unos objetivos que defenderían también PP y Cs, a qué engañarse.

Que son políticos se vio en el momento en el que defendieron a los suyos, como casi siempre. Madina defendió las leyes sociales de ZP y su labor. Errejón también lo considera un gobierno progresista, pero que llegada la crisis "eligió mal". "El PSOE ha logrado los mayores avances y las más grandes decepciones", confesaba el dirigente de Podemos. Madina achacó al modelo Aznar los problemas de ZP, mientras que Errejón defendió "la gestión de los alcaldes del cambio que ·han puesto orden" en las zonas en las que gobiernan.

Falta cultura del pacto, también entre las izquierdas

​"España sufre una crisis del prestigio del pacto político, muchos de ellos son trasnacionales", confiesa Madina. "Debemos de dejar de actuar como si el otro fuera a desaparecer, a mí no me gusta el PP, pero le votan", añade Errejón, aunque luego en Podemos no se vea esa filosofía de la mano de Iglesias. Ambos reconocen que a las izquierdas también les cuesta ponerse de acuerdo (no faltó el recuerdo de que Podemos no apoyó a Sánchez).

​Madina fue pragmático al decir que gobernar es elegir entre lo malo y lo peor. Cree el socialista que la izquierda tiene alergia a la competitividad, que no es "competir con los países que apuestan por la devaluación salarial". ¿Anticapitalistas? Madina fue rotundo, no. A Errejón le costó más decir no. Dijo que algún día se superará, y se centró en el mientras tanto".

¿Nación? Errejón contó la anécdota del hombre que se le acercó y le dijo 'Viva España', como si él fuera de Islandia. La pregunta que nadie hizo es ¿por qué crees que lo dijo? No recibieron los jueces, de ninguno de los dos, un capote en el tema catalán. Tampoco la Monarquía lo recibió.  Sí apostaron por las mujeres y su liderazgo, aunque el PSOE no apoyara a Susana Díaz, mujer, y Podemos tenga como líder indiscutible e Pablo Iglesias. Ahí está la izquierda y la diferencia entre sus deseos y las realidades. Tal vez uno de los problemas que la gente ve y por eso coge su propia bandera.

Temas relacionados

Ahora en Portada 

Comentarios
NOTRACKING