De las donaciones a los préstamos

Cómo no pagar impuestos al dar dinero a un familiar: alternativas a la donación

La donación de dinero a un familiar implica el pago del Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Existe una opción para no pagar impuestos, pero implica la devolución del dinero por parte del receptor.

La donación implica el pago del Impuesto de Sucesiones y Donaciones.
La donación implica el pago del Impuesto de Sucesiones y Donaciones.
©[JIRMoronta] a través de Canva.com.

Dar dinero a un familiar en un momento puntual implica por norma general el pago de impuestos. Y es que ayudar económicamente a un miembro de la familia sin que esa cuantía se devuelva es considerado a ojos de la ley como una donación.

Cada vez que se hace una donación hay que abonar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Las comunidades autónomas son las encargadas de regular el porcentaje de pago, que depende de la cuantía a donar y del grado de parentesco del receptor del dinero.

En este sentido, se suele pagar un 7,6% por cantidades inferiores a 8.000 euros y un 34% por cantidades superiores a los 200.000 euros. Entre medias se establecen otros porcentajes que se deben consultar en cada comunidad. Asimismo, existen bonificaciones si el grado de parentesco es muy próximo, como por ejemplo, de padres a hijos. Pero, ¿es posible dar dinero a familiares sin tener que pagar impuestos?

El préstamo entre familiares

La alternativa a la donación que evita los impuestos el conocido como préstamo entre familiares o préstamo entre particulares. El funcionamiento es igual que el del préstamo gestionado por un banco, pero con una inmensa ventaja: no se cobran intereses.

Para formalizarlo, es obligatorio redactar un documento en el que se especifican las condiciones del mismo: cantidad, plazo de devolución y personas implicadas. A continuación, para notificarlo ante Hacienda, se rellena el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (AJD), que no supondrá coste alguno. Se tiene que liquidar este impuesto pero no se abona nada por ello. 

Eso sí, tanto la persona que presta el dinero como la receptora tienen que tener muy claro que el dinero debe devolverse. En el caso de que no se haga así y se intente camuflar una donación como préstamo, la Agencia Tributaria podría multar a los infractores con sanciones del 50% del importe, como mínimo.

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