Limpiadoras en las 'colas del hambre'

Trabajo alarga la agonía de trabajadoras del hogar tras colapsar 28.000 subsidios

El Gobierno admite, tres meses después de su aprobación, que todavía no dispone de la aplicación informática que va a permitir el reconocimiento de este derecho y el pago de la prestación.

Fotografía de archivo: empleada del hogar
El SEPE alarga la agonía de empleadas de hogar tras colapsar 28.000 subsidios
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La inmensa mayoría son mujeres y muchas de ellas inmigrantes. En gran parte, no cotizan a la Seguridad Social, pero las que sí están afiliadas tampoco tienen derecho a paro. Como respuesta a la emergencia sanitaria que arrebató el trabajo a estas empleadas del hogar, el Gobierno aprobó un subsidio extraordinario. Lo anunció como un gran hito en materia de protección social a finales de marzo, pero no habilitó el mecanismo para su solicitud hasta el 5 de mayo. Cerca de 28.000 trabajadoras se lanzaron en masa a pedirlo el mes pasado, pero aún están esperando para cobrarlo. Hay situaciones sangrantes de mujeres jóvenes, con hijos a cargo, que fueron despedidas tras el estallido de la pandemia y se han visto obligadas a acudir al banco de alimentos para poder subsistir durante estos meses. 

Es el caso de Ana Cecilia, una madre soltera de origen peruano que lleva más de diez años en España dedicada a limpiar casas, en concreto, en Barcelona. Aunque llegó a este país en plena crisis financiera, asegura que nunca había vivido una situación precariedad como la actual. Por primera vez en su vida, ha tenido que ponerse a las 'colas del hambre'. "Desde que me despidieron en abril, estoy tirando de lo que me queda de la liquidación y de la caridad del banco de alimentos para poder dar de comer a mi hija", explica a La Información. Solicitó el subsidio a principios de mayo y aún no ha recibido respuesta del SEPE. También está pendiente del Ingreso Mínimo Vital y, mientras tanto, está buscando trabajo, sin éxito hasta ahora. "El subsidio que nos prometieron es mi única esperanza", asegura.

Han pasado ya tres meses desde que el Consejo de Ministros dio luz verde a esta prestación extraordinaria que equivale al 70% de la base reguladora y, aunque al SEPE están llegando un aluvión de solicitudes, todavía no se están tramitando y, por lo tanto, no se han empezado a pagar. Solo en el mes de mayo se recibieron 27.413 solicitudes, según revela el propio Gobierno en una respuesta parlamentaria a los diputados 'populares' José Ignacio Echániz y Alicia Rodríguez. En la contestación por escrito, fechada a 16 de junio, el Ejecutivo admite el retraso en la tramitación de este subsidio y expone los motivos por los que aún no está llegando a sus beneficiarias.

Para empezar, en su respuesta el Gobierno asegura que "desde el momento en que el Real Decreto-ley 11/2020, de 31 de marzo, por el que se adoptan medidas urgentes complementarias en el ámbito social y económico para hacer frente al Covid-19, fue publicado en el Boletín Oficial del Estado, el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) comenzó inmediatamente los trabajos de elaboración de la Resolución del Director General del organismo y del diseño de la aplicación informática necesaria para dar soporte a este nuevo subsidio extraordinario de empleadas de hogar". Pero de eso han pasado ya tres meses y, de momento, la herramienta no ha visto la luz.

El Ejecutivo justifica este retraso argumentando que para la implantación de esta medida "se está desarrollando un sistema asistido de gestión para el subsidio de este colectivo, nuevo e independiente de las aplicaciones con las que tradicionalmente paga las prestaciones y subsidios". En este sentido, destaca "la complejidad y dificultad del sistema de gestión puesto en marcha puesto que el colectivo de empleadas de hogar era hasta este momento un colectivo ajeno al SEPE, puesto que no cotiza por la contingencia de desempleo" y que "la configuración jurídica del subsidio es distinta a la configuración de nuestras prestaciones".

"Aun así, y con gran esfuerzo, se va a implantar una aplicación informática que va a permitir el reconocimiento de este derecho y su pago en el plazo más breve posible", asegura la respuesta parlamentaria, para incidir por último en que la definición de este subsidio "es diferente a la naturaleza de las prestaciones contributivas gestionadas por el SEPE e imposibilita la adaptación sobre los sistemas y aplicaciones usuales dedicados a la solicitud, reconocimiento y pago de las prestaciones". Con estas explicaciones, el Gobierno garantiza que, aunque tarde, se abonarán las prestaciones a las trabajadoras a las que se les reconozca este derecho, y además se pagarán con carácter retroactivo, como ya adelantó el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá. Fuentes del Ministerio de Trabajo explican que el desarrollo de la aplicación está avanzado y esperan poder ponerla en marcha a lo largo de esta misma semana.

Lo cierto es que el SEPE ha estado absolutamente desbordado por la avalancha de solicitudes de prestaciones provocada por esta crisis, sobre todo por los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), lo que obligó al Ministerio de Trabajo a recurrir a una subcontrata para poder gestionar este prometido subsidio extraordinario. En concreto, se hizo un encargo a Tragsatec, filial tecnológica del Grupo Tragsa, que forma parte del holding público Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). En la licitación, formalizada el pasado 20 de mayo, el director general del SEPE, Gerardo Gutiérrez Ardoy, admite que "el SEPE carece de medios humanos y materiales suficientes para poner en marcha y gestionar este nuevo subsidio dada la sobrecarga de trabajo que ha conllevado la incidencia del Covid-19"

Tres meses de retraso

A pesar de la ayuda externa, el departamento que dirige Yolanda Díaz acumula tres meses de retraso en la tramitación de este subsidio, lo que ha provocado una revuelta de las asociaciones de empleadas del hogar. En un comunicado denuncian que el golpe de la pandemia ha sido "muy especial" para las trabajadoras del hogar, al no contar con prestación por desempleo, y advierten de que el atraso en los pagos puede ser aún mayor porque, como bien recuerdan, el SEPE tiene un plazo de tres meses para reconocer las prestaciones a partir de la fecha de solicitud. Añaden que muchas trabajadoras no la han presentado por "falta de información y apoyo para hacerlo" y que "a día de hoy, el SEPE ni siquiera responde a las trabajadoras que consultan sobre el estado de su solicitud".

Llegados a este punto, las asociaciones reclaman el abono, en el mes de julio, de todas las solicitudes pendientes. "Si quieren, pueden poner las medidas para hacer posible la resolución urgente de todos los expedientes del subsidio extraordinario. No hay excusas", zanjan. Además, abogan por la regularización y la puesta en marcha de prestaciones para las trabajadoras no dadas de alta en la Seguridad Social y que se garanticen todos los derechos para las trabajadoras del hogar y cuidados. Las principales asociaciones del colectivo han puesto en marcha una campaña en las redes sociales, bajo los lemas #Trabajadorasdehogarpagoenjulio y #Subsidioparatodas y exigen una respuesta rápida a los responsables gubernamentales para evitar "la política de siempre respecto al empleo del hogar, la vieja normalidad". 

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