Miércoles, 20.02.2019 - 02:51 h
La UE obliga a alcanzar un 20% de energía limpia 

El reto imposible de España: debe instalar más de 8.000 MW renovables en 15 meses

El día 15 acaba el plazo para las autorizaciones administrativas de los proyectos mientras REE solicita medidas excepcionales para agilizar líneas

Alerta en las eólicas: el boom de las renovables pide... más Guardia Civil
Instalación de un aerogenerador en El Hierro./ L. I.

Es un trabajo digno de Hércules. España tiene que instalar antes de enero de 2020 más de 8.000 MW de potencia renovable para alcanzar el objetivo que marca la UE: 20% de energía limpia. El objetivo parece inalcanzable. Las subastas para instalar parques eólicos y fotovoltaicos de los años 2016 y 2017 pusieron fin a la moratoria renovable, pero se celebraron tarde. La mayor parte de los proyectos requieren conexiones a líneas de alta tensión. Y no hay tiempo.

Las líneas de alta tensión requieren obras complejas que controla, adjudica y supervisa el operador del sistema eléctrico Red Eléctrica de España (REE). Su nuevo presidente, Jordi Sevilla, ha solicitado al Gobierno un sistema "excepcional" de planificación, autorización y ejecución de obras de la red de transporte. El tiempo se ha echado encima y es prácticamente imposible que España alcance en 15 meses el 20% de energía limpia que exige la UE. El porcentaje que se había alcanzado -en torno al 17%- ha empeorado porque la demanda de energía final ha crecido en torno al 3%.

​La Fundación Renovables y asociaciones como Anpier coinciden en que lograr el objetivo que marca la UE,  es una tarea prácticamente imposible según va la instalación de la potencia subastada. El presidente de la Fundación, Fernando Ferrando, resume la situación de forma muy gráfica. "El problema deja de ser de papeles (autorizaciones) y empieza a ser de hierros (líneas, transporte y material)". El día 15 de este mes finaliza el plazo para solicitar autorizaciones administrativas para los nuevos proyectos. Pero la clave ya no está en los papeles.

Demanda de nuevas líneas

Las comunidades autónomas, explican en la asociación de productores fotovoltaicos Anpier, están centralizando gestiones y agilizando los trámites. Galicia, Aragón y Andalucía, entre otras, tratan de acelerar los procesos. No basta. En sectores como el fotovoltaico, aseguran las fuentes consultadas, el proceso de instalación puede ser rápido, pero necesitan líneas para evacuar la energía que produzcan y ese proceso es lento.

Hasta la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha tenido que admitirlo en el Congreso: es difícil que España llegue a tiempo para cumplir con el compromiso 20/20/2020. En su intervención de la pasada semana en el Congreso, explicó que "sólo se han instalado 80 megavatios, y ya hay mucha gente que piensa que será difícil llegar a instalar el 70% de esa potencia subastada".

En el proceso, Red Eléctrica de España (REE) juega un papel protagonista. La compañía controla las líneas de alta tensión. Son 44.000 kilómetros de red y más de 5.000 posiciones de subestaciones. Los cambios previstos en la transición energética obligarán a la compañía a extender la red, invertir y hacer un esfuerzo de mantenimiento.

El futuro se ha echado encima y es presente. La apuesta por las renovables es inmediata y REE, según los documentos hechos públicos, necesita nuevas herramientas. Las cifras de potencia renovable que maneja el Ministerio de Transición Ecológica para los próximos años son espectaculares: entre 6.000 y 7.000 MW de nueva potencia renovable al año hasta 2030.

Un sistema excepcional

Con el actual sistema, REE tiene difícil afrontar la avalancha de demandas de nuevas líneas. La compañía, participada en un 20% por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), maneja cifras de nueva potencia renovable inferiores a las de Transición Ecológica (4.000 MW renovables al año). E incluso así, la compañía reclama cambios urgentes. El principal es un sistema excepcional de planificación, autorización y ejecución de obras en la red de transporte. Sin cambios, habrá tapón.

Las empresas temen, además,  que los proyectos topen con problemas no previstos. Entre ellos está la falta de maquinaria especializada, especialmente grúas de gran tonelaje, necesarias para instalar generadores eólicos que son auténticos gigantes, con rotores que pueden tener un diámetro de hasta 90 metros y altura de hasta 100 metros.

Para cumplir con la instalación de los 4.600 MW de potencia eólica adjudicados en las últimas subastas, la asociación del sector (AEE) calculó que será necesario mover por el país material para 1.500 aerogeneradores y sus correspondientes palas (tres por unidad). Total, sólo en transporte de palas: 4.500 viajes de ida y otros tantos de vuelta en vacío. Un reto logístico.

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