Vivir de alquiler como jubilado puede salir caro

Cómo evitar que el alquiler se coma el 89% de tu pensión de jubilación

El porcentaje mensual destinado a vivienda supera en algunos casos, como en Madrid, Barcelona, Valencia o Baleares, a los ingresos públicos de jubilación.

Pagar el alquiler puede suponer invertir en ello buena parte de la pensión.
Pagar el alquiler puede suponer invertir en ello buena parte de la pensión.
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Vivir del alquiler en la jubilación puede salir muy caro. Según los datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, la pensión media en España durante el mes de mayo fue de 1.010,11 euros. Una cuantía que en el caso de la pensión de jubilación resulta ligeramente superior, ascendiendo hasta los 1.160,69 euros. Ese mismo mes, el coste medio del alquiler se situó en los 1.034 euros, según los datos de 'En Alquiler', lo que supone que solamente en vivienda un jubilado tenga que destinar el 89% de sus ingresos.

Los porcentajes varían según las comunidades y provincias. Así, en Ourense, donde sus jubilados reciben la menor pensión de España (812,53 euros), el coste medio del alquiler (499) supone un 61,41% de sus ingresos públicos. Al poner la mirada en la provincia de Bizkaia, donde se paga la pensión más alta de todo el país (1.458,46), el coste del alquiler (1.064) llegado el retiro, supone el 73% para los pensionistas bilbaínos.

Sin embargo, Bilbao no es la ciudad más perjudicada, ya que hay lugares donde el coste medio de los alquileres supera con creces al de los ingresos de los pensionistas. Es el caso de Madrid, donde la pensión supone 1.358,62 euros frente a un alquiler 1.488 euros, o de Barcelona, donde la situación todavía resulta más trágica con un alquiler, según la plataforma 'En Aquiler', de 1.739 euros y una pensión de 1.217,98. Una situación que se repite en Baleares, Canarias o Valencia y que es todavía peor, nuevamente, en el caso de las mujeres que en el de los hombres, al recibir una pensión inferior (1.033,47 euros frente a 1.461,29).

Adquisición de vivienda

En todo caso, sin lugar a dudas, estos costes suponen que la recomendación del Banco de España de destinar, como máximo, el 35% de los ingresos mensuales al pago de la vivienda, ya sea en modo de renta de alquiler o de cuota hipotecaria, resulte del todo inviable. Bien es cierto, que hay que tener en cuenta que se trata de un país donde la propiedad es el régimen de tenencia mayoritario en la población, especialmente en los mayores de 65 años, donde el porcentaje asciende al 89,2%, una realidad que aleja, por fortuna, a muchos jubilados del nivel de pobreza.

Según la Estadística Registral Inmobiliaria del Colegio de Registradores, la cuota hipotecaria mensual media en 2019 fue de 591,14 euros (un 4% más respecto a 2018), lo que supone que el pago destinado a vivienda en la jubilación descienda hasta 51%. Además, lo más normal, es que a los 65 las deudas hipotecarias estén subsanadas y que por lo tanto, el porcentaje llegue hasta el 0%.

Lo cierto, es que adquirir una vivienda no es algo que se pueda hacer, por norma general, a edades avanzadas. De hecho, las entidades bancarias ponen límites de edad a la hora de conceder los préstamos. Un motivo más por el que comenzar a ahorrar y a planificar el futuro a largo plazo. Pero si los deberes no se hicieron en su momento, el mercado actual abre un mundo de posibilidades a la hora de intentar rebajar los gastos mensuales.

Compartir piso en la jubilación, por ejemplo, es una practica que permite disminuir notablemente la factura destinada a vivienda. También destinar una habitación al alquiler vacacional, sin olvidar las ayudas públicas al alquiler, como la del complemento de 525 euros para las pensiones no contributivas.

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