Uno de los principales problemas de la herencia

Las dos opciones para no heredar las deudas de un fallecido y arruinarse

Las deudas también se heredan. Los herederos pueden evitar pagarlas de dos formas, pero ambas requieren de sacrificios en el cobro de la herencia. 

Existen dos métodos para no pagar las deudas de un fallecido en la herencia.
Existen dos métodos para no pagar las deudas de un fallecido en la herencia.
©[MarianVejcik de Getty Images] a través de Canva.com.

Cobrar una herencia puede convertirse en una pesadilla para los herederos. Y es que además de hacer frente a los coste del Impuestos de Sucesiones y del resto de gastos de testamentaría, el heredero deberá hacer frente a las deudas del fallecido. Y es que las deudas también se heredan dando lugar a casos de herederos arruinados por la herencia.

Felizmente, existen dos formas de evitar asumir las deudas de una herencia, aunque requerirán de sacrificios por parte del heredero. La primera, que está creciendo en los últimos tiempos, consiste en renunciar a la herencia.

Si la herencia de un ser querido viene cargada de deudas o en un momento de crisis para el receptor, esta es la mejor opción. Evidentemente, se renuncia por completo al patrimonio pero también se evita el pago del Impuesto de Sucesiones. Cada comunidad autónoma regula este tributo y las cuantías a abonar pueden ser altas en función del patrimonio a recibir.

Por otro lado, para aquellos que no quieran perder toda la herencia por las deudas, existe una opción intermedia cuya efectividad dependerá de la cuantía total a deber. Se trata de aceptar la herencia a beneficio de inventario.

Pagar las deudas de la herencia con el patrimonio del difunto

Gracias a esta opción, el heredero se librará de pagar las deudas con su patrimionio. Estas se tendrán que abonar igualmente, pero se pagarán con el patrimonio del difunto hasta que el valor de las deudas sea igualado. Una vez liquidadas las deudas, la suma de dinero y patrimonio restante de la herencia pasa a las manos de los herederos.

Con el fin de no tener problemas con Hacienda y decidir qué opción es la más adecuada en cada caso, se recomienda al heredero o herederos pedir a la Central de Riesgos del Banco de España información sobre las deudas del fallecido y realizar un inventario con todos sus bienes para ver si estos pueden cubrir sus deudas.

En el caso de que las deudas sean elevadas y se opte por la renuncia de la herencia hay que controlar los plazos. En este sentido, hay que renunciar a ella antes de que expire el plazo para liquidar el Impuesto de Sucesiones (seis meses). Si se hace más tarde será considerado como una donación y habrá que pagar por ella. Eso sí, se recomienda consultar los plazos con un abogado ya que si hay varios herederos el periodo es más corto.

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