Tras la entrada de Bolt

Más pelea para Uber y Cabify: su rival Gett prepara su estreno español en 2022

La startup, con sede en Londres, promete a los inversores en su salida a bolsa que aterrizará en nuestro país en el primer semestre, con un mercado potencial de más de 700 millones de euros.

Cabify 


La ministra de Hacienda y cabeza de lista del PSOE al Congreso por Sevilla, María Jesús Montero, participan en la jornada 'Agenda Urbana: Cohesión, Racionalidad y Sostenibilidad'. En el Hotel NH Collection de Sevilla.




  (Foto de ARCHIVO)



02/04/2019
El sector VTC se llena de competidores en España.
EFE

Hasta hace apenas unos meses, el sector del transporte con chóferes privados (VTC) estaba copado por un duopolio empresarial: Cabify y Uber. Entre ambas se repartían el pastel de los viajes en coche al margen del taxi. Este año 2021 aterrizó la estonia Bolt, con una agresiva estrategia de precios y acuerdos con flotas de vehículos más pequeñas e ‘independientes’. En los próximos meses se sumará previsiblemente un cuarto en discordia. La británica Gett promete a los inversores en el marco de su salida a bolsa que atacará el mercado español durante la primera parte de 2022. Valora el mercado potencial en más de 700 millones de euros.

Gett nació en Israel en el año 2009. Durante su primera etapa se centró en el sector del taxi y de coches con chófer privado tanto de Rusia, como de Reino Unido, además de la propia Israel. Ha sido una compañía que ha mantenido una trayectoria similar a Cabify, siendo uno de los operadores pequeños del sector más allá de los gigantes Uber, Didi o Lyft. Desde su nacimiento ha levantado más de 820 millones de euros en más de una decena de rondas de financiación en las que no sólo han participado fondos de inversión sino también grupos de automoción como Volkswagen.

Para dar una ventana de liquidez a futuro a esos accionistas, está trabajando en su salida a bolsa. Y entre las promesas de crecimiento a futuro, la empresa ha señalado en el mapa a España, junto con algunos otros países destacados europeos como Francia o Italia. Pretende aterrizar durante el primer semestre de 2022, sin dar más detalles de fechas. Ya en el pasado también han analizado el mercado español otros operadores relevantes a nivel internacional, sin que se haya materializado en ningún lanzamiento, más allá de Bolt, que sí que dio el paso. La regulación especialmente fragmentada, con las comunidades legislando tras el 'decreto Ábalos', ha sido un uno de los factores determinantes.

Gett es, al igual que el resto de compañías como Uber o Cabify, una empresa que no sólo ofrece servicios de coche con chófer y servicios de transporte para empresas, sino que también opera como plataforma de intermediación de taxis como hacen también sus dos rivales y otras nativas como Free Now. La compañía espera alcanzar un ingreso en el año 2022 de 335 millones de dólares a nivel global, según la presentación que ha hecho pública a los inversores de su fusión con una SPAC estadounidense. Hoy por hoy, como le sucede a muchos de estos actores, no es rentable y espera tener un Ebitda positivo en el año 2023.

Coloca a España como el tercer mayor mercado que pretende atacar, después de Francia y Alemania. En total ficha el valor de lo que ellos entienden como ‘mercado potencial inmediato’ en los 800 millones de dólares (algo más de 700 millones de euros al cambio actual). El francés está en torno a los 1.000 millones y el alemán en los 1.600. El taxi sigue teniendo mucha más presencia. Según sus propios números, el 67% del mercado español está copado por éste último mientras que el 21% es de la VTC. Hasta ahora, se había mostrado cauto y, pese a las especulaciones en el pasado sobre su potencial entrada, no había dado el paso para aterrizar.

Un sector muy competido

Ya con tres operadores, el mercado español está viviendo una presión importante en precios. No le va a resultar fácil hacerse un hueco, pues está configurado en base a grandes flotas que cuentan con acuerdos de exclusiva con los dos grandes, Uber y Cabify. El primero es accionista minoritario (después del rescate de principios de este año) de Moove Cars, que cuenta con unas 4.000 licencias VTC. El segundo es dueño de Vector, con más de 2.000 permisos, y además tiene un acuerdo de exclusividad -recientemente ratificado por el TSJ de Madrid- con Auro New Transport, que cuenta con una cifra similar de vehículos. Ante este escenario, Bolt se ha concentrado en suscribir acuerdos con flotas más pequeñas, a los que ofrece un recorte de comisiones respecto a las de sus rivales y así ganar suministro de vehículos. La llegada de un cuarto jugador tensaría aún más la batalla.

En el lado del taxi, el entorno competitivo es muy similar. Porque no sólo están las aplicaciones propias de las diferentes organizaciones del sector, sino que también están otros operadores que actúan como intermediarios como es el caso de Free Now (antigua MyTaxi). Y a estos se sumaron antes de la pandemia Uber y Cabify, que también tienen sus servicios propios de taxis ya sea como un producto diferenciado en su aplicación, como es el caso de la española, o incluido en el paquete más económico (Uber X), en la estadounidense.

¿Aviso a navegantes en Cabify?

Al margen de los números del mercado, Gett ha sido especialmente conservadora con la valoración de la compañía, dando una idea de la corrección que han ejecutado los inversores a este sector. En concreto, después de incluir en la ecuación la deuda neta y los 250 millones de dólares que pretenden levantar en la operación, su valor empresarial lo sitúan muy ligeramente por encima de los 1.000 millones de dólares, lo que supondría unas 8,6 veces el beneficio bruto directo (que resulta de la resta del coste de los productos vendidos a los ingresos).

Este puede ser un toque de atención importante para Cabify que lleva más de dos años mirando a la bolsa como una posible salida para captar más capital, después de que no lograra levantar una ronda de financiación en 2019 negociada en Londres por parte del equipo directivo (Rakuten, con más de un 40% de las acciones, decidió no liderar la operación después de haber invertido más de 200 millones entre capital y deuda). No hay datos actualizados de todo el grupo Cabify, pero en 2019, según las cifras que comunicaron a los inversores a finales de ese año desveladas por La Información, se situaba en algo más de 100 millones de euros de ingresos netos -no de volumen bruto de ingresos, donde se incluye el precio total cobrado al cliente, del que hay que detraer lo abonado al chófer. La última valoración pública de la startup fundada por Juan de Antonio era de 1.400 millones de dólares, fijada en una ampliación en 2018.

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