Seis operadores con Virgin

El largo y 'caliente' verano de las telecos: impagos por la Covid y guerra de precios

  • Las operadoras esperan, al menos, dos trimestres muy complicados, aunque reconocen una gran incertidumbre a medio plazo con el mercado.
Foto de archivo: teléfono móvil
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Canva

Se han convertido en un servicio esencial en un momento en el que el teletrabajo y la conectividad es fundamental para el día a día de empresas y familias. El consumo de sus servicios ha crecido de manera importante durante estos dos meses de crisis sanitaria por el coronavirus. Pero las operadoras de telecomunicaciones vivirán estos próximos meses un largo y 'calentito' verano con una nueva guerra de precios tras la irrupción de Virgin, el sexto operador 'de facto', y por el impacto en el gasto de las familias y los impagos tanto de pymes como de consumidores finales. Hay compañías más optimistas como Telefónica, que esperan que la salida se formalice a partir del tercer trimestre, mientras que otros como Vodafone son algo más conservadores.

El aterrizaje en el tablero de las telecos de Virgin, la segunda marca de Euskaltel para su expansión en el territorio nacional, ha venido a meter más presión. Sus tarifas son agresivas. Sobre todo en la parte más 'low cost', donde se pelea con las segundas marcas de las grandes operadoras y con Másmóvil. "Esperábamos algo más", asegura un directivo de una de las grandes. Hay quien esperaba más de José Miguel García, el CEO del grupo vasco que llegó a la compañía con el recuerdo de su belicosa gestión al frente de Jazztel hasta obligar a Orange a sacar la cartera en 2016. Puede que se guarde munición para después del verano. Tendrá sus dificultades para ganar cuota con una nueva enseña y sin poder hacer grandes dispendios, pues lo afronta con la deuda más alta de todo el sector y con una estructura de costes mayoristas relativamente alta.

Sea como sea, se convertiría en el sexto gran operador con oferta convergente en España, junto a Telefónica, Vodafone, Orange, Másmóvil y Digi. A estos se suman otro ramillete de operadores móviles virtuales, con los que se superaría la decena en total. Esta superpoblación y fuerte competencia -después de dos más de dos meses de parálisis por el veto a las portabilidades- se produce en un momento en el que el consumo se va a ver seriamente afectado por la crisis del coronavirus. En las previsiones del Gobierno de España se plantea un desplome de casi el 9% en el consumo privado. La oferta de 'Sólo Móvil' de Virgin (Euskaltel), la más agresiva de entre las grandes, va a ser un termómetro. "Va a ser una nueva destrucción de valor y va a obligar a todas las marcas a reaccionar", apunta otro directivo. En este contexto, la propia Telefónica ha sumado una nueva oferta de este segmento, enmarcado en el 'low cost', con una promoción del 50%.

En este río revuelto, va a haber ganadores. Másmóvil, que verá frenado su rápido crecimiento durante estos meses de veto de la portabilidad, cree que estará entre esos vencedores. Su consejero delegado, Meinrad Spenger, insistió en que una presión a la baja de productos convergentes les beneficia, pues los precios medios de su compañía son inferiores a los de la competencia. Si, además, hay un incremento de la tasa de 'infidelidad' de clientes (lo que se conoce como 'churn' en el argot), el beneficio será doble. "Más capacidad para sumar más clientes", advirtió ante los analistas tras presentar resultados del primer trimestre.

Más allá de vencedores o vencidos, esta batalla comercial llega después de dos años de desgaste de las operadoras, que ha sido más duro entre Vodafone -que llegó a reducir hasta un 10% sus ingresos trimestrales- y Orange, que acumula tres trimestres consecutivos en rojo, algo que no sucedía desde la anterior crisis. Una batalla que ha llevado a poner sobre la mesa una mayor oferta 'low cost'. Prueba de ello es la decisión de la multinacional francesa de dotar de una oferta de fibra y móvil (hasta ahora sólo tienen productos de móvil) a las dos únicas marcas de su portfolio de cinco que no lo tienen. Y lo quieren tener listo para este verano. Es decir, más presión.

Los impagos en las empresas

Además de esa pelea, hay que tener en cuenta el repunte de los impagos tanto en el mercado residencial, como en el de empresas y los autónomos. En este último, con Másmóvil defendiendo una cuota por debajo del 5% y Telefónica como líder, ya se está percibiendo el golpe. "Estamos siendo flexibles para poder ayudar a las empresas, pero estamos viendo en algunos segmentos en concreto algunas tensiones", apuntaba recientemente el consejero delegado de Telefónica, Ángel Vilá. Por su parte, Vodafone también ha tenido que tomar medidas. Su CEO, Antonio Coimbra, confirma que se están produciendo en muchas empresas unas "desconexiones temporales", por las que se suspende el servicio y también los pagos hasta que se aclare la situación de la compañía. "Pero tendrá que reactivarse", apunta.

¿Cuánto va a durar esta situación? Nadie se atreve a dar previsiones muy concretas. Aunque hay dos corrientes entre las compañías. En Telefónica son mucho más optimistas. El presidente, José María Álvarez-Pallete, apunta a un trimestre actual -el segundo del año- con un "impacto fuerte" en España para empezar a recuperarse en la segunda parte del año y volver a la posición previa a la crisis en 2021. Pese a tener más o menos claro el horizonte en este mercado, no han querido verse atrapados por las cifras. Por eso, la operadora decidió eliminar toda la guía de resultados para todo lo que queda de 2020.

Esa dificultad para tener visibilidad ante los efectos también es señalada por Orange. Su CEO, Laurent Paillassot, defendió recientemente que el impacto es seguro, tanto por los impagos como por el comportamiento de clientes. "Estamos haciendo nuestras simulaciones, pero es un poco pronto para decir cualquier cosa", advirtió. Su homólogo en Vodafone fue claro: "No soy tan optimista de que se pueda ver una recuperación tan pronto; vamos a vivir una situación muy complicada y no sabemos si de seis, de 12 o de 17 meses, pero estamos bien preparados". Y entre las medidas tomadas se encuentran el ajuste de 840 millones de euros en la valoración de sus activos en España, ante la previsible caída en el flujo de caja durante los próximos trimestres.

La primera ola de la crisis del coronavirus ha sido una auténtica reválida para el sector de las telecomunicaciones, por el reto de mantener el servicio mientras la demanda no dejaba de crecer. Ahora la segunda ola será la que ponga a prueba sus negocios, con una guerra de precios en ciernes y un significativo repunte de la morosidad.

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