Viernes, 06.12.2019 - 05:10 h
Alarma en Ferraz por las encuestas

Sánchez pasa al ataque y se prepara para la 'batalla económica' contra Casado

El PSOE ultima su argumentario para responder al discurso del PP. La unidad de España y la defensa de la legalidad será otra de sus banderas.

Sánchez pasa al ataque y se prepara para la 'batalla económica' contra Casado
Sánchez pasa al ataque y se prepara para la 'batalla económica' contra Casado / PSOE

Pedro Sánchez y sus estrategas pasan a la acción. Tras 'patearse' media España en avión y tren para movilizar a su partido, el PSOE ultima un cambio de discurso para contrarrestar la apuesta del PP por la economía. Las pensiones, el empleo digno, subir el Salario Mínimo, los autónomos... Los socialistas preparan ya sus mensajes para centrarse hasta el 10 de noviembre en el terreno de los números y evitar así el desgaste. El argumento central es claro: la economía sufre síntomas de "enfriamiento" pero los socialistas ponen encima de la mesa medidas concretas para hacer frente a los tiempos que se avecinan. Y si hay crisis no recortarán a las clases medias y bajas, sino por arriba.

La parte nuclear del programa electoral del PSOE está centrada en la economía. De hecho, se ha dejado atrás el mensaje "progresista" incluido en las 370 medidas de septiembre para lanzar un nuevo concepto: "35 compromisos sociales". Las pensiones, el empleo o la política fiscal, por tanto, se incorporarán al discurso de Pedro Sánchez para no dejar el terreno libre al principal partido de la oposición. 

Sánchez, de hecho, viene resaltando en sus últimos actos de precampaña los logros económicos durante sus nueves meses en La Moncloa: subir el SMI a 900 euros, la revalorización de las pensiones, la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo o el decreto de medidas para favorecer el alquiler. El PSOE quiere sacar pecho de sus 'viernes sociales', unos decretos que, si bien han quedado inclumplidos por su falta de desarrollo total, van a servir a Ferraz para dar empaque a su discurso electoral.

En la sede del PSOE y en Moncloa no ven, de momento, motivos para la alarma en el terreno económico, pero sí para la prudencia. Los ministerios del ramo y el Departamento de Asuntos Económicos de Presidencia de Manuel de la Rocha monitorizan los datos, pero de momento la situación no es preocupante. Por eso en el equipo de Sánchez creen que pueden contraatacar y responder con solvencia a los ataques que reciban desde las filas populares, especialmente tras la convención económica de este sábado.

Pero la economía no será el único tema 'core' de Sánchez. Cataluña irrumpirá de forma inminente en la campaña y a partir de la sentencia del 'procés' los socialistas van a insistir en el discurso que ya han venido deslizando en los últimos días: defensa férrea de la unidad de España y diálogo dentro de la ley. También dejarán claro que no les temblará el pulso si tienen que volver a aplicar el artículo 155. Es un giro al centro en toda regla.

Los socialistas admiten, en privado, cierta alarma con las últimas encuestas. El PSOE está estancado en los 123 diputados o incluso por debajo de esa cifra. Creen que aún queda partido por jugar pero ya están empezando a insistir en que más importante que ganar las elecciones es ofrecer una solución a la gobernabilidad. Es decir, que los partidos que no ganen las elecciones permitan gobernar al vencedor. No quieren hablar, de momento, de gran coalición con PP y Cs.

Desde Ferraz admiten, eso sí, que el PP vive su momento dulce. Efecto 'honeymoon' o luna de miel, se llama. Pero deslizan que se avecinan tiempos turbulentos para Casado y los suyos. La declaración de Esperanza Aguirre por el caso Púnica y el endurecimiento del discurso de Vox, especialmente tras Vistalegre II, son dos de los hechos que pueden hacer a los populares perder posiciones en el próximo mes. 

Respecto al cambio de estrategia de Ciudadanos del pasado sábado, el anuncio sorprendió a los socialistas. No se lo esperaban pero reaccionaron rápido y esa misma tarde Sánchez rechazó cualquier posibilidad de acuerdo con Rivera. En Ferraz creen que el partido naranja se ha desplomado y que ha pasado a una categoría inferior. Así, PSOE y PP juegan en la primera división, mientras que Cs, Unidas Podemos, Más País y Vox se juegan las elecciones en una liga menor a la del bipardismo. Es un símil futbolístico que utilizan en las filas socialistas.

Y un último detalle: el debate. Ferraz ha decidido que Sánchez solo acudirá a una única contienda a cinco. El PSOE, por tanto, se jugará todo a una carta la noche del 4 de noviembre. Y el precedente no es bueno. En el de las elecciones del 28 de abril Sánchez no fue el ganador y eso le perjudicó a última hora. No hay que olvidar la sentencia de los ERE de Andalucía, prevista para finales de mes, y que, aunque afecte a dirigentes de una etapa anterior a Sánchez (Manuel Chaves y José Antonio Griñán, esencialmente), hará daño a los socialistas a las puertas de la cita con las urnas.

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