"Vete a España, periodista"

Nervios, censura y controles de voto en la tensa jornada electoral en Venezuela

Los cargos del chavismo niegan la evidencia de centros de control de voto a la salida de los colegios electorales y la entrega de bonos que dan derecho a productos de primera necesidad o ventajas sociales. 

José Vicente Rangel Avalos, alcalde del municipio de Sucre, en Caracas (Venezuela).
José Vicente Rangel Ávalos, alcalde del municipio de Sucre, en Caracas (Venezuela).
Carlos Salas

José Vicente Rangel Ávalos, alcalde del municipio Sucre, está ofreciendo una corta rueda de prensa en un centro de votación en Petare, uno de los barrios más populosos y humildes de Caracas. Son las 12 del mediodía. Rangel Ávalos es hijo del mandatario chavista José Vicente Rangel.  Cuando termina su alocución ante las cámaras, este periodista le comunica a Rangel que, a pocos metros de ese centro electoral, ha visto una carpa roja donde los votantes enseñan el Carnet de la Patria para recibir luego un bono o premio por haber votado. "No", dice el alcalde. "Aquí no se ofrecen bonos"

Este periodista insiste en que, la gente del tenderete rojo se lo ha confirmado. Rangel Ávalos responde que ese punto que ha visto fuera es un "centro de control". "¿Qué controlan?", pregunta este periodista.

"Es solo un centro de control. Usted puede interpretarlo como quiera", responde. "¿Y qué controlan?", insiste este periodista.

"¡Tú eres un sesgado. No eres imparcial!", dice elevando el tono y perdiendo la calma. "Usted acaba de decir que es un centro de control: ¿ qué controlan?", insiste este periodista. "¡Vete para España, periodista!", dice enfurecido.

Desde hace años, la oposición viene denunciando que el chavismo emplea estos polémicos puntos de control distribuidos por el territorio nacional para comprar votos. El chavismo suele afirmar con eufemismo que estos puntos son "de apoyo logístico". Pero al final, lo que comprueba cualquier observador, es que tras salir de los centros de votación, muchos electores se dirigen a estos puntos rojos donde muestran en Carnet de la Patria y se les toma nota. ¿Para que se les toma nota? ¿En qué consiste la logística?

El presidente Nicolás Maduro suele mencionar que los tenedores del Carnet de la Patria reciben toda clase de bonos: el bono del Día de la Juventud, el bono de Reyes, el bono de Carnaval, el bono de la Guerra Económica… El Carnet de la Patria también da derecho a recibir bolsas de alimentos (las llamadas Clap). En Venezuela existen 16,5 millones de personas con Carnet de la Patria.

Imagen de un puesto de control chavista durante las elecciones en Venezuela.
Imagen de un puesto de control chavista durante las elecciones en Venezuela.
Carlos Salas

Cuando este periodista preguntó a los "coordinadores" del centro de control de Petare por qué exigían el Carnet de la Patria a los votantes, respondieron que para que esas personas "puedan recibir el bono". "¿Y cómo saben que esas personas han votado?". "Porque nos enseñan el pulgar con tinta", añaden. En efecto, los votantes que salen de los centros electorales cercanos de este barrio humilde e histórico, muestran el carné de la Patria, y enseñan el pulgar ennegrecido por la tinta.

Un militante chavista de 72 años llamado Wilson, que decía ser miembro del PSUV (el partido de gobierno), se ofreció a enseñar a este periodista los centros de votación cercanos en Petare. Wilson trabaja como "coordinador" y su labor consiste, según dice, en conducir a la gente de un centro electoral a estos puntos de control, para verificar que habían votado y que cobrasen sus bonos. Wilson fue quien llevó a este periodista al centro de votación donde el alcalde de Petare acababa de ejercer su derecho al voto.

Una votante se identifica con el carnet de la Patria en un punto de control chavista a la salida de un centro electoral .
Una votante se identifica con el carnet de la Patria en un punto de control chavista a la salida de un centro electoral .
Carlos Salas

Los premios por votar también pueden materializarse en forma de perniles o jamones de Navidad deshuesado, uno de los platos típicos de la Navidad venezolana. Varios funcionarios del estado bolivariano confesaron a lainformacion.com este domingo que habían recibido amenazas de que si no votaban, no recibirían el "pernil de Navidad". Hace pocos días, el número 2 del régimen, Diosdado Cabello, amenazó directamente a los venezolanos con estas palabras: "¡El que no vota, no come!". "Para el que no vote, no hay comida. Se le aplica una cuarentena ahí sin comer", dijo el dirigente chavista.

En teoría, 20 millones de venezolanos tienen el derecho de ejercer su voto en estas elecciones legislativas. Pero la oposición no se ha presentado por no existir garantías de ningún tipo. Una de las pruebas es la existencia de estos centros de control. Pero hay más. Los medios de comunicación públicos de televisión no han cesado de dar información prochavista a pesar de que la campaña electoral terminó el pasado jueves 3 de diciembre. A lo largo de este año, el Tribunal Supremo de Justicia ha descabezado a los principales partidos de la oposición, eliminando a su junta directiva e imponiendo otra de su gusto. Los principales líderes de la oposición están fuera del país, han sido inhabilitados o soportan campañas de difamación permanente en los medios de comunicación. Por esa razón, tanto la UE como EEUU han afirmado que no reconocerán los resultados de estas elecciones que pretenden renovar la Asamblea Nacional.

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