Vencedores y vencidos de 2020

Los ganadores de las 'Streaming Wars': Disney+, Netflix y la ficción española

El gigante del ocio mundial planta cara al dominador de las plataformas con tan sólo un año de vida en un ejercicio como el de 2020 en que millones y millones de espectadores pagaron por hacer llevadera la Covid.

Imagen de la serie Patria, de HBO HBO (Foto de ARCHIVO) 20/3/2020
La serie 'Patria' logró acaparar toda la atención de público, crítica y medios en 2020.
HBO

El poder de la fuerza, aunque no levante ni medio metro del suelo y tenga ojos adorables, es implacable. En el año de todas las disrupciones inimaginables (a las imaginables las superamos allá por marzo), la guerra de las plataformas de contenido audiovisual se ha jugado en trincheras nunca vistas y galaxias tan cercanas como la pantalla del dispositivo más a mano. Dicho todo esto, lo más obvio y evidente sería decir que hay un ganador absoluto de este 2020 y es Disney+, un servicio con apenas un año de vida y que ha logrado soplar sus primeras velas con tantos suscriptores como Netflix no llegó a tener hasta cumplir una década de existencia. Por encima de los 80 millones en todo el planeta.

Pero un año es muy largo y a los de la N en rojo tampoco le ha ido nada mal, en particular hasta que llegó el otoño. Ya está a punto de superar los 200 millones de suscriptores en todo el mundo y sus previsiones son lograrlo ampliamente cuando termine el ejercicio, toda vez que finalizó el tercer trimestre en 195 millones de clientes. Los de Reed Hastings ya vienen poniendo el parche desde hace tiempo, pero la realidad de las cifras es abrumadora: han crecido a un ritmo trimestral del 20% sin despeinarse (en todos los grandes indicadores, al menos).

Entre unos y otros gigantes, el español ha logrado colarse de una manera más que anecdótica. Porque ‘La casa de papel’ es una baza ganadora de Netflix desde hace un lustro, pero el impacto del castellano ha ido mucho más lejos y ha tomado las principales plataformas durante 2020. Con resultados desiguales en calidad, también hay que decirlo. Aunque sólo un dato: ha tenido que llegar ‘Patria’ para que en HBO España fuera desterrado ‘Juego de Tronos’ como serie más vista. 

Así que el podio de vencedores de 2020 parece evidente. No obstante, y como a toda gloria acompaña su ración de miseria, ni uno solo de los ganadores es absoluto. Todos ellos padecen de sombras sobre los oropeles. 

Miremos Disney+ para no mirar Disney

Bob Chapek tuvo que recoger el testigo al frente de Disney en el peor momento posible: a finales del invierno de este año, con los cines cerrando, los estudios cancelando producciones y estrenos, los parques temáticos clausurados... También asumió la púrpura de manos de Bob Iger, el hombre al que la industria achaca la reinvención global de la vieja compañía de Walt. Menos mal que les quedaba Disney+, el servicio de streaming nacido en noviembre de 2019 y que justo cuando la pandemia de la Covid confinaba Europa aterrizaba en los principales países del Viejo Continente.

Hay quien ironiza que la pandemia es un invento de las empresas que están pulverizando sus beneficios durante este año. No es el caso de Disney. Si a la ecuación se le quita el símbolo +, las cuentas de la empresa son un absoluto desastre. Según las cifras de la propia firma, los ingresos en el último año (entre octubre y octubre) se han recortado en un 23%. Casi cuatro veces peor es el comportamiento de los beneficios, que han adelgazado un 82% en un año. 

Así que no es de extrañar que, en el pasado Día del Inversor de hace una semana, Chapek y los suyos arrancasen una espectacular huida hacia adelante apostando todo al servicio de streaming. Decenas de estrenos de sus estandartes, de Star Wars a Marvel pasando por la Disney de toda la vida, para alimentar la bestia que ya siguen más de 86 millones de personas en todo el mundo. En sus mejores cálculos hace un año esperaban llegar a esa cota en 2024. Y eso que no han desembarcado en todo el mundo, así que su potencial es abrumador a corto plazo. Según varios inversores citados por la revista especializada Variety, para esas fechas, Disney se movería en el entorno de los 300 millones de clientes, mientras que el propio Chapek esta vez tira hacia arriba y prevé unos 350 millones. 

Con esas cifras, Disney podría superar en ese momento a Netflix, para la que los analistas calculan superar la barrera de 300 millones suscriptores en torno a esas fechas (ahora está en unos 200). A la vez, todos estos números vienen con un asterisco, que es la inclusión de Hulu y ESPN en Estados Unidos y de la inminente (prevista para el primer trimestre de 2021) Star en los mercados fuera de América del Norte. Esta última es el lugar donde se ofrecerá en el resto del mundo la oferta adulta de Disney (en EEUU lo ofrece en Hulu) y que incluye el inmenso catálogo de la Fox, así como series y películas de todo tipo que ahora mismo, con la limitación de para menores de 12 años existente en Disney+, deja fuera la gran parte del iceberg que es en realidad la biblioteca de la compañía.

Disney está cebando la única criatura que puede darle árnica en estos momentos. Es cierto que su división de medios tradicional (apartado en el que se incluye la venta de derechos de emisión a otros) crece a ritmos más que aceptables en ingresos y beneficios, del 14% y el 21%, en consonancia con estos tiempos de pasar horas y horas en casa ante la pantalla. Tan cierto como que los ingresos de Disney+ casi se han duplicado en un año y se anotan un 81% de crecimiento. El gran problema es que está lejos de ser rentable aún: en octubre sumaba pérdidas anuales cercanas a unos 3.000 millones de dólares, un 53% más que un año antes, cuando se preparaba su lanzamiento. La explicación es obvia: Disney+ posee un catálogo imbatible, pero a las ‘streaming wars’ solo se puede ir cargado de armamento nuevo y rutilante. De ahí la tacada de estrenos que se producirán en los próximos meses y cuyo coste de realización anual ya equipara los cerca de 20 millones por ejercicio que desembolsa Netflix.

De la guerra paralela en los estudios de cine y las estrategias de estreno en salas o en plataformas ya se hablará en la parte de los perdedores.

La serie 'Gambito de dama', de Netflix, ha sido una de las sorpresas agradables del año.
La serie 'Gambito de dama', de Netflix, ha sido una de las sorpresas agradables del año.
Netflix

La maldición del Rey

Por mucha sangre real que se tenga, a todo monarca le ocurre lo mismo que a cualquiera: algún día tiene que dejar el trono porque la muerte no perdona. Netflix ha demostrado este 2020 ser un rey prudente. Podría haberse jactado de su dominio brutal de la guerra y de mirar muy de lejos a sus competidores. Las cuentas de resultados avalan esta soberbia sobradamente, con la meta volante de los 200 millones de suscriptores a punto de ser rebasada. Pero los negocios son más implacables aún que una lucha entre reyes medievales. El pasado 20 de octubre, cuando Netflix presentó sus últimos resultados, repitió de todas las formas posibles que el frenazo era inmediato. Que seguramente se reflejaría en el cuarto trimestre de este 2020 y ya cuando hubiera que comparar los dos primeros de 2021 con sus hermanos de este año el escalón será doloroso. 

Hay que poner la venda, eso está claro. Por mucho que la santísima trinidad de los baremos de cualquier empresa de streaming arroje todavía crecimientos interanuales de más del 20%. Netflix, en efecto, llegó al otoño con alzas en ingresos, beneficios y suscriptores totales por encima de esa cifra. Sin fallar un solo trimestre desde hace varios años. Para 2021, apunta la compañía en su información a los inversores, se espera volver a las cifras previas a la pandemia. Netflix ya se mueve en un entorno estable y las cifras de nuevos clientes son la mejor noticia posible no tanto por las razones de Disney (apertura de nuevos mercados) sino porque no parece perder ni uno solo de los que han subido al barco en estos meses. 

Eso tiene un coste. Uno muy caro y en forma de nuevas producciones. La empresa promete estrenar en cada trimestre de 2021 más que en los de 2020 y seguir su política de territorialización de producciones por si apareciera otra ‘Casa de Papel’ (una estrategia que, en lugares como India, se traduce en muchos ingresos).  El 2021, además, será el del retorno de ‘Stranger Things’. No hay serie que explique a nivel planetario el fenómeno Netflix como esta.

El desembarco español

La serie más vista de 2020 en Netflix en todo el mundo es española (la omnipresente ‘La casa de papel’, con casi 80 millones de espectadores según los baremos de la empresa… y sus famosos dos minutos). También en HBO España triunfó lo cercano. Es imposible imaginar un año en el que las producciones nacionales hayan concitado tanto debate, discusión y, en más de un caso, elogio unánime de la crítica. No solo la local, sino que el panel de críticos de Variety ha elegido a dos españolas como lo mejor del año internacional (‘Patria’ y ‘Veneno’). Tan solo Reino Unido y Suecia logran colocar otras dos series (Francia o Italia apenas tienen un representante). Este eco mundial es solo un efecto del impacto radical que han tenido aquí. Ya hemos dicho que la serie de HBO Europa ha sido la más vista en España y ha logrado desbancar a ‘Juego de Tronos’ de su posición dominante. Sin salir de esta plataforma, otras dos entregas nacionales entran en el top 10: ‘Por h o por b’, en la novena posición; y una sorprendente '30 monedas’, que cierra una lista elaborada cuando la obra de Álex de la Iglesia se estrenó a finales de noviembre y solo lleva emitidos cuatro episodios. 

‘Veneno’, por su parte, ha sido lo más visto en la plataforma de Atresmedia (aunque no hay cifras) y sí que la hay de su puesta de largo en la Antena 3 tradicional, donde ha sido el estreno de ficción con más espectadores del año en la televisión convencional. Además, tanto una como otra han logrado que se hable de ellas, de sus tramas y de sus apuestas, ya fueran sociales o políticas. 

A estos tres ejemplos se suman superproducciones como ‘El Cid’ para Amazon Prime, que también ha dado mucho que hablar en el terreno documental con su repaso a ETA. Y el terrorismo etarra ha sido el gran personaje del año para la ficción española por tres apuestas muy distintas. Este documental de lujo en cuanto a participantes y producción; la ‘Patria’ basada en la novela de Fernando Aramburu y, quizá algo olvidada por pertenecer al primer tramo del año y lejos de los tambores de estas dos últimas, ‘La línea invisible’, de Movistar+.

Idéntico problema sufre (por haberse estrenado en pleno confinamiento) otra de las grandes series españolas de 2020: ‘La unidad’ (Movistar+). Un ‘Homeland’ ibérico que debería merecer mucha más atención de la cosechada. Aunque para atención mediática y en redes sociales la que provocó ‘Antidisturbios’ (también Movistar+). Su primer capítulo es posiblemente el mejor capítulo rodado en español nunca y el mejor de toda la producción internacional de 2020. La serie, en su conjunto, merece estar en lo más alto de todas las listas anuales. 

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