Se han cerrado trimestres récord

Las hipotecas sorprenden y crecen en plena crisis con el Euríbor en mínimos 

Las entidades financieras no conciben que un índice de referencia negativo les pueda obligar a pagar por prestar dinero para comprar viviendas y afrontan la buena respuesta del mercado pese a la incertidumbre.

Comprar una casa con poco dinero es posible.
Las hipotecas crecen en plena pandemia y los bancos se niegan a pagar por ellas. 
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La crisis económica derivada de la pandemia de la Covid-19 no tiene precedentes en su origen ni en su desarrollo. Así lo señalan desde hace meses los principales actores del sector financiero. Pero más allá de esta máxima que se lleva repitiendo desde el comienzo de los problemas allá por el mes de marzo, los datos del tercer trimestre han vuelto a sorprender a propios y extraños, sobre todo en lo que a la formalización de hipotecas se refiere. Lo normal en una crisis de este nivel, en el que la incertidumbre se ha disparado, es un parón en la concesión de crédito hipotecario. En cambio, en esta ocasión, el tercer trimestre ha dejado ver el efecto contario y entidades como Liberbank, KutxaBank o Sabadell han marcado récords en concesión de hipotecas. 

"Ha sido un trimestre tremendamente positivo en hipotecas", señalaba este mismo viernes el consejero delegado de Sabadell, Jaime Guardiola. En esta misma línea se mostraban al principio de la semana los directivos de Liberbank cuando señalaban que en el último trimestre habían conseguido aumentar el saldo vivo hipotecario en un 7%, lo que les valía para admitir que la actividad de esta parte del negocio había sido intensa. 

Kutxabank fue incluso más allá. La entidad vasca cerró los primeros nueve meses del año firmando 1.015 millones de euros en préstamos hipotecarios, un 40% más que en 2019, una cifra récord. Desde CaixaBank quisieron ser más moderados y hablaron de unos "buenos datos" en nueva producción y justificaron este movimiento, ante la sorpresa del propio CEO, Gonzalo Gortázar, como una "tendencia que hay que esperar para confirmar".

El propio consejero delegado hablaba el viernes de la posibilidad de que las cifras que ahora sorprenden tengan como telón de fondo el efecto de acumulación de operaciones que en el segundo trimestre se hubiesen hecho y no llegaron. En cambio, reconocía que "a nosotros nos ha sorprendido también" y que no se trataba de un caso aislado, pues "en varios países se están produciendo incluso subidas de precios inmobiliarios que por la incertidumbre no acabamos de entender".

La situación actual de los tipos de interésque marcan cifras negativas desde hace meses y que se prevé sigan así durante años -algunas fuentes hablan incluso de 2031 como el año clave para revertir esta tendencia-, ayuda a que la gente se lance a la caza de oportunidades en el mercado. "Tanto en variable pero sobre todo en fijo", decía Gortázar, se presentan opciones irrechazables. "Estamos en un mundo en el que a la hora de hacer inversiones alternativas con los tipos en negativo el inmobiliario da una cierta tranquilidad", admitía. 

Es precisamente esta situación, la de los tipos negativos durante un tiempo prolongado, la que preocupa al sector y, junto con otros temas, está hundiendo la rentabilidad de la banca. Las hipotecas a tipo variable que se firmaron al inicio de los años 2000 lo hicieron con diferenciales muy bajos sobre el Euríbor debido a la situación existente entonces. Ahora, con este índice en el -0,465% -dato de este viernes-, este tipo de préstamos no solo son 'gratis', si no que la banca se ha encontrado con diferenciales negativos, es decir, por los que ellos teóricamente 'deberían' pagar. 

Algunos tribunales extranjeros ya han fallado a favor del cliente y obligado a la banca a pagar por prestar dinero

Pero los bancos no contemplan esta opción. "No creemos que sea un riesgo", decía este viernes Onur Genç, consejero delegado de BBVA. Sin embargo, José Manuel Campa, presidente de la Autoridad Bancaria Europea (EBA), decía hace unas semanas en el Parlamento Europeo que si no existen restricciones legales en ningún país o autoridad nacional y el resultado del diferencial es negativo, "eso es lo que el contrato establece y lo que debería ser respetado" y algunos tribunales de otros países europeos ya han fallado a favor del cliente y obligado a la banca a pagar por prestar dinero. 

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