Lunes, 22.07.2019 - 23:16 h
Con Sánchez-Llibre de 'portavoz'

El Ibex catalán mueve peones en la vieja guardia de CiU para la operación retorno

La gran empresa busca doblegar la postura radical de Torra y Puigdemont echando mano de perfiles moderados en Junts per Catalunya e incluso en ERC.

El Ibex catalán mueve peones en la vieja guardia de CiU para la operación retorno.
El Ibex catalán mueve peones en la vieja guardia de CiU para la operación retorno. / EFE

La gran empresa catalana cree que ha llegado el momento de dar la batalla contra el independentismo y ya ha comenzado a mover sus peones de cara a un periodo decisivo en Cataluña. La sentencia del 'procés', que se espera para después del verano, será un punto de inflexión de cara a dilucidar si es posible encarar con garantías la 'operación retorno' que ha verbalizado Josep Sánchez Llibre con el apoyo explícito de CaixaBank, Naturgy, Abertis, Sabadell y demás firmas. Todas ellas están dispuestas a regresar si la Generalitat se compromete a renunciar a la vía unilateral y a respetar la legalidad.

Sánchez Llibre fijó en el Círculo de Economía de la pasada semana las condiciones de esa 'operación retorno' de las empresas que se marcharon 'sine die' en octubre de 2017. Varios hechos son claves en este periodo. Esencialmente se esperan movimientos a nivel político tras la histórica sentencia del Supremo y, en este sentido, los dirigentes empresariales catalanes miran hacia una posible convocatoria electoral anticipada. Aún es pronto, pero esta posibilidad -que solo está en manos de Quim Torra- ya se encuentra sobre la mesa a día de hoy.

De hecho, ya se están empezando a producir los primeros movimientos de cara a esos comicios. Y es aquí donde el Ibex catalán cuenta con cierta esperanza. Su opción, como aliados, es la vieja guardia de la antigua CiU y el sector moderado de ERC. Si ellos ganan la batalla contra las posturas radicales de Torra y Puigdemont la 'operación retorno' estará un poco más cerca. Precisamente, Sánchez Llibre conoce muy de cerca a ese sector de la antigua Convergència i Unió, ya que fue su representante en el Congreso durante varios años.

Pero, ¿quién podría plantar cara a los Torra y Puigdemont? En la gran empresa catalana se miran hacia varios nombres. En primer lugar, en Junts per Catalunya se habla de  Marc Solsona, que acaba de revalidar con mayoría la alcaldía de Mollerussa; de Anna Erra, de Vic; de Meritxell Roigé, de Tortosa; de Marc Castells, de Igualada; o de Xavier Fonollosa, de Martorell, como dirigentes de futuro en un JxCAT menos radicalizado. No hay contactos con ellos, sino meros comentarios sobre ellos como políticos con trayectoria en Cataluña.

También se cita el nombre de Artur Mas, el expresident cuya inhabilitación finaliza el 23 de febrero de 2020, y al que algunos empiezan ya a mirar para que regrese a la primera línea. El objetivo es que su formación abandone el independentismo radical y regrese el nacionalismo moderado que anhela una parte del tejido empresarial. Buscan, en definitiva, liderazgos "que pongan fin a la locura independentista", indican gráficamente fuentes empresariales.

En ERC, por su parte, el nombre más citado es el del vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès. En la élite empresarial catalana ha gustado especialmente el discurso que ofreció la semana pasada en el Círculo de Economía, delante de los VIP de las finanzas de la autonomía. Aragonès defendió que lo mejor sería retomar el diálogo roto con el Gobierno de Pedro Sánchez y apostó por volver a la Declaración de Pedralbes como punto de partida. Se mostró partidario, en definitiva, del diálogo, sin mención alguna a la unilateralidad, y por sentarse en Madrid a negociar la financiación autonómica. 

Lo que no quieren, en definitiva, los grandes empresarios catalanes es encontrarse con hiperliderazgos en las formaciones independentistas. En este sentido, el Congreso extraordinario de JxCAT del próximo mes de julio se antoja decisivo para dilucidar si Puigdemont sigue comandando con mano de hierro la formación o se apuesta por posturas menos maximalistas y, por tanto, se camina hacia la citada 'operación retorno' de las empresas.

Hay que recordar que las principales empresas catalanas están dispuestas a devolver sus sedes sociales al territorio si cuentan con garantías de que se respetará la legalidad. Sus principales representantes -Isidre Fainé (CaixaBank), Francisco Reynés (Naturgy), Josep Oliú (Sabadell), Tobías Martínez (Cellnex), Salvador Alemany (Saba Infraestructuras)- han apoyado el órdago lanzado a los independentistas a través de la declaración realizada por Sánchez Llibre en el mismo Círculo de Sitges.

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