Sábado, 20.07.2019 - 12:17 h
La hoja de ruta de Rajoy, en vilo

Los PGE llegan al Congreso con el 155 vigente y el dilema del apoyo del PNV

El plan de que un nuevo Govern llevaría a la derogación del 155 puede saltar por los aires y complicar la aprobación de los PGE, vitales para Moncloa.

Torra y Puigdemont
Torra y Puigdemont se han convertido en un obstáculo en la hoja de ruta de Moncloa. //EFE

Rajoy siempre ha tenido un hoja de ruta para 2018. Lo primero era llegar a un acuerdo para aprobar los Presupuestos Generales del Estado costara lo que costara. La aplicación del 155 sería limitada y se derogaría en cuanto se formara un Govern. De ahí el interés en las que las elecciones fueran lo más rápido posible. El presidente quería asegurarse dos años más en la Moncloa y calmar los ánimos en Bruselas... y en su partido. El plan sigue en pie, qué duda cabe, con el PNV convencido de que Cs es peor compañero de viaje que el PP. El Cupo es mucho cupo. Y entre negociación y negociación siempre es posible que Rajoy de más trigo.

Pero la elección de Torra por parte de Puigdemont parece haber dado los mandos de la Generalitat a un radical que quiere llevar al extremo el enfrentamiento con el Gobierno. O astucia o el desenlance natural del procés, ya se verá. Lo cierto es que con su elección del Govern, con fugados y presos incluidos, el president 'provisional' ha puesto en jaque al Gobierno, casi obligado a mantener el 155 en vigor. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha trasladado a los dirigentes del PSOE y de Ciudadanos, Pedro Sánchez y Albert Rivera, su intención de mantener el artículo 155 mientras analiza la "viabilidad" del nuevo Govern. Lo que es seguro es que su decisión dará munición victimista al independentismo o nuevos bríos.

A partir de mañana se llevará a cabo el debate en el Pleno del Congreso de los PGE con el artículo 155 sobre Cataluña en vigor y sin tener garantizado el apoyo del PNV en la votación que, previsiblemente, tendrá lugar el miércoles. Fuentes parlamentarias del partido nacionalista vasco han dejado ya claro que el sentido del voto será analizada mañana en la reunión de la Euzkadi Buru Batzar (EBB). Rajoy confía en la naturaleza pragmática del Gobierno vasco, pese a los aplausos de Ibarretxe a Puigdemont.

De cara a los apoyos para las cuentas del Estado, el Gobierno también está pendiente de UPN que ha supeditado sus dos votos favorables a que el Ejecutivo firme por escrito un documento de que no negociará con el Gobierno vasco y navarro el acercamiento de presos de ETA. No obstante, hasta el miércoles a última hora de la tarde no se producirá la votación del dictamen del proyecto de Ley de Presupuestos en la Cámara Baja.

El Ejecutivo confía en que los Presupuestos puedan continuar su tramitación parlamentaria en el Senado que, precisamente, maneja un calendario provisional que prevé una aprobación definitiva de las cuentas en un pleno que se celebraría el 19 de junio. De momento, está garantizado el apoyo de Ciudadanos, Coalición Canaria, Foro Asturias y Nueva Canarias, después de que esta última formación ya haya rubricado el acuerdo.

El debate de Presupuestos en la Cámara Baja se iniciará mañana a las 15.00 horas con la intervención de los grupos parlamentarios de menor a mayor. El Pleno continuará el martes y el miércoles con las intervenciones de los diferentes ministros y el primero que tiene previsto subir a la tribuna será el ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, al que seguirá el ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro. Los diputados tendrán que volver a votar más de 6.000 enmiendas que fueron rechazadas en la Comisión de Presupuestos, después de que el Gobierno vetara cerca de 225 iniciativas.

Durante el debate en comisión el dictamen incluyó cerca de 257 enmiendas nuevas y el PP pactó con seis formaciones políticas: Ciudadanos, PNV, Coalición Canaria, UPN, Foro Asturias y Nueva Canarias. PSOE, Unidos Podemos, ERC, Compromís y EH Bildu no consiguieron introducir ninguna enmienda, aunque es previsible que el PDeCAT acuerde con el PP la bajada del IVA de la dependencia al 4% cuando estos servicios tengan financiación pública, independientemente de su porcentaje. También, está previsto que los Presupuestos incluyan esta semana 50 millones más para luchar contra la violencia machista.

Durante la tramitación presupuestaria en la Comisión se aprobó el incremento del 1,6% de las pensiones para este año y el retraso de la entrada en vigor del Factor de Sostenibilidad para 2023, además de elevar el importe exento de tributación de los premios y loterías hasta 10.000 euros este año, 20.000 en 2019 y 40.000 en 2020. También se fijó un plazo de tres meses para que el Gobierno remita a las Cortes un proyecto de ley sobre un nuevo impuesto para los servicios digitales.

El PP con Cs pactó enmiendas por valor de 34 millones para inversiones en infraestructuras principalmente en Valencia, Barcelona, Madrid, Galicia y Castilla y León, mientras que los populares acordaron con el PNV inversiones de más de 20 millones en materia ferroviaria o portuaria. Foro Asturias consiguió más de 61 millones para su región, 20 millones dirigidos al sector del carbón y otras partidas para impulsar la Banda Ancha de Nueva Generación en la zona rural.

PP y UPN pactaron casi 50 millones para inversiones en infraestructuras e instalaciones deportivas en Navarra, al tiempo que Nueva Canarias ha conseguido que se bonifique al 75% las tarifas de los servicios regulares aéreos y marítimos de pasajeros entre los territorios no peninsulares (Canarias, Islas Baleares, Ceuta y Melilla) con el resto del territorio español y 5 millones para el transporte del plátano. CC pactó con el PP una iniciativa que amplía en seis meses el plazo para que el sector de la estiba pueda seguir negociando el nuevo convenio marco.

Otras enmiendas incluidas en el dictamen son que el superávit del sistema eléctrico pueda destinarse al pago de indemnizaciones en la resolución de litigios o que se retrase la posibilidad de que los autónomos coticen a tiempo parcial. Pues bien, todo este trabajo puede saltar por los aires por la decisión de Torra de llevar al límite al Gobierno. Rajoy sigue repitiendo el mantra del crecimiento (ahora apuesta porque en 2018 se superen las previsiones y este llegue al 3%) y la reducción del paro (aún confía en crear medio millón de empleos).

Pero la crisis catalana sigue incomodando una hoja de ruta que Moncloa considera clave. El presidente del sentido común no entiende a los que quieren destruir en vez de construir. Por el momento ha logrado que PSOE y Cs apoyen sus decisiones en Cataluña. Si un nacionalismo quita el sueño a Rajoy, otro, el vasco, puede permitirle dormir económicamente tranquilo dos años. En Moncloa confían en ello, es decir, en que por una vez en estos meses impere el sentido común.

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