Martes, 23.07.2019 - 15:49 h
Cita clave del exbanquero

FG da la cara en los tribunales por el adiós de Rato... en pleno escándalo Villarejo

La del expresidente del BBVA es una de las declaraciones más esperadas después de que el exministro le señalara como el artífice de su 'dimisión'.

Francisco González se despide de BBVA
FG ante la Justicia: la salida de Rato y el declive de Bankia, claves de su testifical. / BBVA

Francisco González tiene una cita clave este miércoles con la Justicia. El expresidente de honor del BBVA afronta su declaración como testigo en el juicio por la salida a bolsa de Bankia como una verdadera prueba de fuego, no solo porque tendrá que decir verdad sobre cómo se fraguó la salida de Rodrigo Rato de la entidad sino porque además esta citación se produce en pleno escándalo por su implicación en las escuchas de José Manuel Villarejo. De ahí que la expectación que rodea esta comparecencia judicial sea máxima teniendo en cuenta que todavía no se ha pronunciado en público desde que se vio salpicado por el encargo de espionaje del BBVA al comisario jubilado.

Su testifical, acordada por el tribunal de la Sección Cuarta el pasado 22 de marzo y adelantada por este diario, viene envuelta de polémica después de que su nombre cobrara un inesperado protagonismo en este procedimiento penal por el presunto maquillaje de las cuentas de Bankia con motivo de su debut bursátil. El primero en disparar contra el banquero fue el propio Rato, que afronta cinco años de cárcel por delito de fraude de inversores. El exvicepresidente económico del Gobierno denunció en su último día de interrogatorio que su 'dimisión' no fue a voluntad propia sino que más bien se fraguó semanas antes en la sede del Ministerio de Economía a cuyo frente se encontraba Luis de Guindos. 

De esta forma, el expresidente de Bankia relató con pelos y señales los pormenores de las reuniones celebradas los días 4 y 6 de mayo de 2012 con el actual vicepresidente del BCE y los entonces presidentes del Banco Santander (Emilio Botín); La Caixa (Isidro Fainé) y BBVA (Francisco González). Sobre este último dijo que fue el que le pidió a De Guindos su salida del banco en tanto no era bueno que la entidad la presidiera un político, siendo el ministro el 'brazo ejecutor' de esta encomienda. Se trató pues, en palabras del exdirector gerente del FMI, de una "orden política" que vino respaldada por el visto bueno del expresidente del Gobierno Mariano Rajoy.

Los "competidores" de Bankia y sus beneficios

Cuando Rato pronunció estas palabras el pasado mes de enero, su "competidor" estaba en la cuerda floja por su implicación en el encargo que hizo la entidad durante su presidencia a Villarejo de que espiara todos los movimientos profesionales y personales de empresarios y políticos que podrían estar detrás de un intento de 'asalto' de Sacyr al banco, el cual desembolsó cinco millones de euros en los años que contrató a la red del exjefe policial. La confesión acerca del principio de su ocaso profesional y personal puso en la picota al banquero, que ha terminado optando por apartarse de la presidencia de honor del BBVA de cara a no perjudicar más si cabe la imagen de la entidad.

De ahí que su aparición en la sede que tiene la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares (Madrid) sea doblemente trascendental puesto que, aunque no guarda relación alguna el asunto sobre el cual va a declarar de la polémica con el caso Villarejo, todas las miradas estarán puestas en él, teniendo en cuenta además que durante estos meses de crisis no se ha pronunciado públicamente sobre este asunto. De hecho, ha sido el presidente del BBVA, Carlos Torres, el que ha cogido las riendas del asunto y ha dado la cara cuando ha sido preguntado por la investigación judicial e interna del propio banco para esclarecer los pormenores de estos encargos. Tanto es así que también asumió el protagonismo de la última Junta de Accionistas del banco celebrada tras conocerse la renuncia provisional de FG, la cual fue adelantada por La Información.

'Paseíllo' judicial y careo con los acusados

A pesar de estar citado como testigo, Francisco González no va a poder evitar tener que sufrir el temido 'paseíllo' judicial en el polígono de San Fernando de Henares y que otros altos cargos sí sortearon, como fue el caso de Luis de Guindos. El exministro pidió al tribunal de la Sección Cuarta de lo Penal que le permitiera declarar mediante videoconferencia en su condición de alto cargo del BCE y, de esta manera, se ahorró no solo el viaje desde Alemania a la capital sino que también el mal trago de tener que encontrarse con los acusados que todavía asisten al procedimiento. Queda por ver si Rodrigo Rato, en prisión tras adquirir firmeza su condena por las tarjetas 'black', acude a la sesión de este miércoles o, por el contrario, se asunta de la misma. 

En su relato de los hechos a preguntas de la Fiscalía Anticorrupción y de las partes, el exdirector gerente del FMI apuntó igualmente al beneficio que sacaron sus "competidores" por el devenir de los hechos que acabó con su salida de la entidad y el posterior rescate del banco y que quedó reflejado en una importante fuga de depósitos de Bankia. Sobre este asunto también se pronuncarion el exconsejero delegado Francisco Verdú Pons y el exdirigente de IU José Antonio Moral Santín. Ambos expusieron durante su interrogatorio la preocupación de Rato las semanas previas a su salida y la opacidad con la que se produjo la misma. Y a todo ello hay que añadir la versión que prestó el exgobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernández Ordóñez. El exsecretario de Estado dijo que, pese a existir un acuerdo con el Gobierno acerca de que Rato se quedaría como presidente en la sombra, éste se terminó dinamitando y estallando por los aires por decisión de De Guindos. 

Además de la parte más política, González también será preguntado por el plan que Rato presentó 24 horas antes de anunciar su dimisión en la reunión que mantuvo con el resto de grandes banqueros del país en la sede del Ministerio. Sobre este proyecto concreto del que les habló el exvicepresidente del Gobierno y que pasaba por una inyección del FROB de 7.000 millones de euros para salvar Bankia, se pronunció De Guindos asegurando que no no solo no fue bien acogido sino que Fainé y González mostraron su total desconfianza al mismo. 

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