El sector más alcista

El 'chispazo' en bolsa por la elección de Sánchez dispara a las acciones renovables

Las eléctricas tradicionales se ven penalizadas por la posible alianza de socialistas y Podemos a la hora de fijar nuevas reglas al sector.

Evolución en bolsa de Audax y Solaria.
Evolución en bolsa de Audax y Solaria. / L. i.

Ha sido el sector que ha recibido con mayor optimismo la victoria de los socialistas y el hecho de que Unidas Podemos pueda convertirse en una pieza clave para el engranaje del nuevo gobierno (forme o no parte de él). Las renovables están entre los sectores cotizados a los que ambos partidos beneficiarían más con sus políticas y lo suyo ha sido un auténtico 'chispazo' a lo largo de la sesión, aunque no para todas por igual: Audax y Solaria, las de más pequeña capitalización bursátil con 328 666 millones, son las que se han llevado el gato al agua.

Audax, la comercializadora de energía limpia, se disparó un 20% al nivel de 2,35 euros, mientras que Solaria, especializada en energía fotovoltaica, lo hizo en un 9,4%, hasta 5,34 euros. La empresa más grande del sector en la bolsa española, Siemens Gamesa, se anotó un 0,3%, hasta 15,84 euros. Entre las previsiones de los analistas se encuentra la posibilidad de que el Ejecutivo de Sánchez sea partidario de favorecer al máximo el autoconsumo (energías solar y fotovoltaica) frente a otras renovables como la eólica.

Entre las propuestas que están dando alas a estas compañías está el objetivo de modificar el mix energético del país aumentando el peso de las energías renovables en detrimento de otras contaminantes (superando en 2030 el 70% de participación de las energías renovables en la generación eléctrica en un sistema energético más electrificado, tal y como reza el programa electoral socialista), así como elevando la presencia de fuentes de energía renovable con el objetivo de reducir las emisiones de CO2 de las fuentes de energía convencional.

Pero al mismo tiempo, propuestas abanderadas tanto por el PSOE como por Unidas Podemos para combatir la pobreza energética, obligando a ofrecer un mínimo suministro gratuito de luz y gas a colectivos sociales junto con la creación de una separación entre la propiedad y la distribución de la energía, golpearían a las eléctricas tradicionales y gasistas, que son las que lo han pagado en el mercado: Iberdrola (-1,37%), Endesa (-0,8%), Red Eléctrica (-0,3%) y Enagás (-0,04%). 

Lo cierto es que, según explican los analistas, las eléctricas tradicionales no han recibido tradicionalmente de buen grado la llegada de un nuevo gobierno tras las citas electorales que ha habido en Democracia. El hecho de que haya nuevo inquilino en la Moncloa o el comienzo de una legislatura generan incertidumbre en un sector regulado como éste. 

En el caso concreto del 28-A, los socialistas apuestan además por crear una Comisión para la Transición Energética, por restringir las autorizaciones de nuevas prospecciones de gas y petróleo y prohibir el empleo de las técnicas de fractura hidráulica (fracking) y por revisar la decisión sobre la instalación del Almacén Temporal Centralizado (ATC) de Villar de Cañas y por implantar un calendario de cierre de las centrales nucleares con 40 años de vida, "comenzando con la clausura definitiva de Garoña, que culminará en la fecha límite del 2028".

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